Pío a Zapatero: «Usted es como Juan Palomo yo me lo guiso yo me lo como»

Con aplomo y seguridad. Así se mostró el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, al Senado, apenas unas horas antes de la crucial votación en el Congreso. Y es que la llamada de ayer del líder de EE UU, Barack Obama, y el convencimiento de que su reforma laboral saldría adelante le dieron alas.

Pío García Escudero volvió a enfrentarse a Zapatero en el Senado
Pío García Escudero volvió a enfrentarse a Zapatero en el Senado

Frente al presidente del Gobierno, en la sesión de control de la Cámara Alta se encontraba el portavoz del PP, Pío García Escudero, que, una vez más, intentó poner al jefe del Ejecutivo contra las cuerdas. La falta de fiabilidad de la reforma propuesta por Zapatero dio para mucho. Y más cuando el propio ministro de Trabajo, Celestino Gorbacho, reconocía hace unos días que no iba a servir para crear empleo. Una reforma que llega, a juicio del portavoz del PP, «otra vez tarde, deprisa, mal, improvisando, como sea, porque había que llevarla a Europa y se cumplía el plazo impuesto». Pero fue más allá para recordarle al presidente del Gobierno que «primero despreció la reforma» cuando la oposición se la pidió, ya que él «no hacía decretazos». Justo dos años y medio después la reforma termina en un decretazo, «el segundo en un mes»,Pero ayer era el día de las grandes frases. La primera llegó cuando García- Escudero catalogó de antológico que Zapatero se «atreva» a estas alturas a darle consejos al primer ministro británico, David Cameron, que apenas lleva 30 días, para que haga cuanto antes unas reformas que «usted ha tardado seis años en hacer». Moraleja: «Lecciones vendo, que para mi no tengo».En la misma línea, el portavoz del PP en la Cámara Alta expresó sus recelos sobre un posible cambio de Gobierno.«¿Para qué señor Zapatero? Si usted es como Juan Palomo "yo me lo guiso, yo me lo como", sin contar con nadie». De este modo hacía referencia al tan comentado liderazgo en solitario del líder del PSOE. «Ministro de Deportes, de Economía, de Trabajo, perfectamente puede usted reducir el número de ministerios a la mínima expresión. Algo ganaríamos», comentó, en tono irónico, sobre las capacidades de Zapatero.La respuesta de Zapatero fue concisa. Tras criticar el «afán de llevar al absurdo» todas las cuestiones, el jefe del Ejecutivo reprochó a García-Escudero que «si tanto urgía (la reforma), ¿por qué no han tenido el valor político de poner encima de la mesa un texto concreto con contenido?». Y a continuación, le expresó, su deseo de que el PP acabe presentando sus propuestas y lo haga «de manera constructiva». Por otra parte, el presidente del Gobierno se mostró convencido de que la credibilidad de España en el exterior va a mejorar, e insistió en que a ello contribuirá la publicación de los test de estrés o de solvencia de las entidades financieras y la futura reforma de la ley de cajas que el Gobierno quiere consensuar con la oposición.El portavoz del PP no tardó en exigir a Zapatero que los test de estrés debe hacerlos aquí, «empezando por su Gobierno, su partido, los sindicatos, y lo más importante, los parados, las familias, los empresarios y la propia UE». Pero al final, ambos contricantes encontraron un punto de unión. Ambos coincidieron en señalar, Zapatero hace unos días, y García-Escudero, hoy: «Es el Gobierno que menos ha contribuido en 30 años a la credibilidad de España en el exterior». Y es que, aquí no hay «riesgo-país» sino «riesgo-gobierno», sentenció el portavoz popular.Llamada de atención de RojoAunque el 'rifirrafe' entre Zapatero y el Pío García Escudero no desembocó en bronca, el presidente del Senado, Javier Rojo, tuvo que pedir silencio en varias ocasiones. En una de ellas, llamó la atención expresamente al senador del PP por Toledo, Agustín Conde, que gritó CCM, en referencia a la intervención de Caja Castilla-La Mancha, cuando el presidente del Gobierno hablaba de la situación del sistema financiero.