David Mora y la lotería de «Bilanero»

- La Maestranza (Sevilla). Décimoquinta de la Feria de Abril. Toros de El Pilar, con muchos kilos y poca cara. Extraordinario el 5º, de Moisés Fraile; noble y con acometividad el 1º; de mucha calidad y poca fuerza el 2º; basto y bruto el 3º; el 4º, con un punto de genio; y noble el 6º. Tres cuartos de entrada.- El Cid, de verde oliva y oro, estocada, seis descabellos (silencio); estocada caída (silencio).- David Mora, de azul noche y oro, estocada (silencio); estocada caída (oreja).- Daniel Luque, de caña y oro, estocada trasera, cuatro descabellos (silencio); aviso, metisaca, media trasera, segundo aviso, cinco descabellos (saludos).

Hay faenas que hacen historia y toros que perduran en la memoria histórica al menos del aficionado y casi seguro del que pisa la plaza de vez en vez. Parecía que la tarde iba relatando, capítulo a capítulo, lo que estaba por llegar. Y llegó con «Bilanero», con el hierro de Moisés Fraile, la otra divisa de El Pilar, en quinto lugar.

La rotundidad. La embestida que genera espectáculo en sí misma. El toro del fin, del principio. Toro para olvidar mansadas o desatinos. Toro para abandonar la desidia, para arreglar una temporada. Era «Bilanero» una preciosidad de 562 kilos, reunido de pitones y acapachado y salió suelto en el capote, marca de la casa también. Hay que esperarlos, la fe en que se entreguen después. Cumplió en el caballo, ni brillantez ni huida, y aguantó dos quites como prólogo de la faena: uno de Mora, su matador, cómplice, y otro de Luque. Llegó el toro a la muleta con movilidad, una boyantía que dejó petrificada la expectación y se hizo con el público cuando ese toro metió la cabeza de verdad, con profundidad, con entrega, con casta. Un toro importante, porque había que mandarlo, porque en esa lucha de poder había un ganador. David Mora ligó los muletazos, sin tiempos muertos, consciente de lo que tenía delante, y lo mejor llegó al natural, el toro también quería ir al más allá para volver al más acá sin inmutarse. En un natural quedó Mora descubierto, viento en popa a toda vela o muleta atrás, quién sabe, apenas décimas de segundo para decidir y «Bilanero» que fue gran toro, no perdonó. La cogida a David Mora fue tremenda. Seca. Rotunda. Agria. Para romperle. Se levantó, sin mirarse, ya habría tiempo. Sevilla... «Bilanero»... Y cuajó quizá la tanda más enfibrada. Estábamos metidos en la faena hasta la médula. Impacto, una incógnita por desvelar. Momento clave. Decisivo. Se fue David Mora a por la espada, y, antes de perfilarse, dibujó los muletazos más estéticos, con esos cambios de mano que preparan al toro para su destino final. Metió la espada, caída parecía a los lejos. Y el trofeo se pidió. Se concedió. Lo paseó. Después acabó en la enfermería para atenderle de un varetazo en el muslo izquierdo de pronóstico leve. Un trofeo. El toro era de dos. De infarto. Quizá la cogida aceleró la faena y la dio carpetazo por adelantado. No sé. Mora quiso y se entregó. Y la faena a «Bilanero» bien podía sustentar un romance.

Su primero, segundo de la tarde, tenía las fuerzas justas y la calidad en las venas. Una dulzura de toro, nobleza a rabiar y clase en el viaje. Toro bueno para temple exquisito. Mora no estuvo fino. Se le vio agarrotado y forzado en una faena que se deterioró sin levantar el vuelo.

El Cid anduvo a la baja con el primero que tuvo movilidad y empuje en la muleta y el cuarto, que con el punto de genio apretó, pero el pozo estaba seco.

Rebrincado, basto y bruto fue el tercero de la tarde ante el que Luque tiró de firmeza. El sexto tuvo nobleza para regalar. Largo se fue el sevillano en una faena de menos a más. Tanto que el primer aviso cayó antes de coger la espada... Y rozó un doloroso fin de fiesta. «Bilanero», qué gran toro fuiste.


Wert, Aguirre y Botella, con la Fiesta en Las Ventas
El ministro de Cultura, José Ignacio Wert; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y la alcaldesa de la ciudad, Ana Botella, inaugurarán el lunes 7 de mayo el Espacio Arte y Cultura correspondiente a la Feria del Arte y Cultura, antigua Feria del Aniversario de Las Ventas. Los actos culturales se llevarán a cabo en la explanada oriental de la plaza de toros del coso madrileño. El premio Nobel Mario Vargas Llosa, acompañado por el escritor Fernando Sánchez Dragó, serán los encargados de dar el pistoletazo de salida a las actividades culturales. El acto comenzará a partir de las 20:00 horas. Por otro lado, el gobierno de la Comunidad de Madrid ha decidido conceder la prestigiosa Cruz del 2 de mayo a Florentino Fernández Castillo «Florito», mayoral de la plaza de toros de Las Ventas. La condecoración le será entregada por Esperanza Aguirre el 2 de mayo en la Real Casa de Correos.