Mas pide elecciones en septiembre

El presidente catalán, José Montilla, ha asegurado que ayer, cuando se hizo público el fallo del TC sobre el Estatut, fue un mal día para la España federal y plural que defienden los socialistas, pero aún fue "peor para la España monolítica del PP, al que incluso le molestan las autonomías".

Montilla cree que la sentencia del TC es una derrota para el PP
Montilla cree que la sentencia del TC es una derrota para el PP

El fallo del Estatut cayó ayer como un jarro de agua fría en CiU. Tanto es así, que los nacionalistas consideran que la decisión del Alto Tribunal deja a Cataluña fuera del pacto constitucional. Tal y como anunció el secretario general de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, a Cataluña no le queda más remedio que «abrir nuevas vías» más allá de la Constitución. Los nuevos horizontes pasan por reformar las relaciones con España y llevar a cabo «políticas de Estado» en Cataluña. La sentencia del Estatut llega cuando las relaciones entre PSC y CiU están más frías que nunca tras la utilización partidista de los casos de corrupción. Pese a esto, la federación volvió a exhibir su «responsabilidad de país» para anunciar que colaborará con el PSC para construir una «unidad catalana» de defensa del Estatut. Es decir, edificar un frente común catalán y asistir a la manifestación reivindicativa del 10 de julio junto a los partidos del Govern. Sin embargo, CiU es consciente de que la proximidad de las elecciones catalanas hará que los intereses partidistas socaven esta unidad, hasta dentro del mismo tripartito. De momento, el líder de CiU, Artur Mas, solicitó a Montilla que sea «generoso» y convoque las elecciones catalanas después del verano, sin esperar a finales de otoño. El objetivo no es otro que dotar a Cataluña de un «gobierno fuerte» que lidere la «respuesta de futuro» ante las dudas planteadas tras el fallo.