Pablo Blanco: «Zapatero no quiso estar en la misa de Valencia»

Vista general de la misa multitudinaria celebrada por el Papa en su viaje a Valencia para presidir la V Jornada Mundial de las Familias (10/07/2009)
Vista general de la misa multitudinaria celebrada por el Papa en su viaje a Valencia para presidir la V Jornada Mundial de las Familias (10/07/2009)

–Estamos a pocos días de la visita del Papa. ¿Cómo es su relación con España?
–Ha sido bastante circunstancial. Ha venido varias veces, pero curiosamente ha venido más después de ser Papa. Estuvo en Valencia, viene a Santiago y a Barcelona, y el año próximo a Madrid.

-¿Y desde un punto de vista más político?
–Zapatero no quiso asistir a la misa de las Jornadas de la Familia en Valencia, cosa que ni siquiera hizo el presidente alemán, que es protestante y que acudió sin más problema. Creo que se está cambiando un poco la actitud y que cabe el diálogo, la racionalidad y el entendimiento. Por eso espero que estén a la altura de las circunstancias.

–A su llegada al Vaticano, Ratzinger fue acogido con duras críticas. Pero eso parece ir mitingándose.
–Ahí los medios de comunicación han jugado un buen papel. Lo que más desmiente esa imagen de «gran inquisidor» es precisamente las primeras imágenes por televisión del pontificado. Esos primeros planos en los que se veía un hombre sereno, ayudaron a conocer a Ratzinger.

–Se dijo que su llegada podría ser un retroceso para la Iglesia.
–Somos deudores del siglo XX. Pero en todo caso cuando él le ha dado una impronta personal a su pontificado no ha querido llamarse Juan Pablo III y no ha querido hacer más de lo mismo. Ha afrontado los problemas del siglo XXI de una manera directa. Es un Papa siempre preocupado por lo que puede venir después y cómo anunciar a Cristo en un mundo que viene ahora.

–Santiago Martín ha dicho que el arma secreta del Papa es la humildad.
–Creo que sí. Es una expresión muy feliz. Su misma sencillez desarma. He tenido la oportunidad de experimentarlo cuando estuve a su lado, antes de que fuera Papa. Me llamó la atención su sencillez y su humildad. Es como la misma sencillez evangélica que tenía Jesucristo.

–Es inevitable que cada vez que sale fuera de Roma se le critique por los escándalos sexuales que ha habido en varios países. ¿Realmente se ha hecho en el Vaticano todo lo posible para frenar todos estos temas?
–Creo que Ratzinger ha sido el representante de la doctrina de la tolerancia cero para estos abusos sexuales. Como Papa ha cogido el toro por los cuernos, ha pedido perdón, ha tomado medidas... Creo que se ha hecho todo y más. De hecho, un periodista decía que la operación limpieza en la Iglesia ya ha empezado. Las críticas a su persona en este tema son injustas, porque él no es sospechoso de complicidad. Es un hombre honesto y sencillo que no cuadra en este contubernio.