FC Barcelona

«Dos decisiones erróneas»

«El perjudicado por ambas ha sido el equipo de Mourinho»

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Las actuaciones de los colegiados en la semifinal entre el Barcelona y el Madrid han sido las más polémicas y cuestionadas en muchos años de competición.

En ambos encuentros los colegiados se equivocaron en dos decisiones, quizás trascendentales, en perjuicio del Madrid. Fueron dos errores de apreciación que en otras circunstancias y con otros contendientes habrían pasado inadvertidos. En el primer encuentro, la labor del alemán Wolfgang Stark fue muy cuestionada y quedó marcada por la expulsión de Pepe, excesiva. Se equivocó. El plantillazo a Alves es «juego peligroso o conducta antideportiva», no «juego brusco grave». Debió ser amonestado y no expulsado. El resto de su actuación fue muy irregular; en el aspecto técnico, al dejar sin sancionar faltas claras, y en el disciplinario, al excederse amonestando a jugadores sin causa aparente y no a otros por causa justificada.

El segundo encuentro fue dirigido por el belga Frank de Bleeckere. Tuvo aplomo y serenidad, llegaba con la lección aprendida y quería transmitir esa tranquilidad al juego. Lo intentó, al ser permisivo con algunas entradas de algún jugador, especialmente del Real Madrid, a quienes perdonó más de una amonestación que les hubiera supuesto la expulsión, y no lo consiguió porque tomó una decisión errónea al anular un gol a Higuaín. Entendió que Cristiano Ronaldo zancadilleó a Mascherano, cuando el portugués fue objeto de un ligero empujón de Piqué que le desestabilizó. Perdió la verticalidad y al caer rodó y chocó de forma involuntaria con el argentino. Fue una acción fortuita, debería haber dejado seguir, sin sancionar falta alguna y dar por válido el gol. Tuvo errores significativos de apreciación en el aspecto técnico: no sancionó faltas claras y sí otras que no lo eran. Tampoco estuvo bien en el aspecto disciplinario ya que dejó sin amonestar a varios jugadores de ambos equipos.

El «fair play», la deportividad y, en general, el fútbol han sido, no obstante, los más perjudicados.