Eurocopa

Iniesta de regreso

El centrocampista del Barcelona asume el mando en el ataque español, pero tapa a Xavi Hernández

Iniesta, de regreso
Iniesta, de regreso

Toda la fragilidad que anuncia su palidez se desvanece cuando doma el jabulani con la puntera aunque llegue llovido desde el otro lado del campo. Iniesta pone la pausa cuando el partido lo pide y la aceleración cuando se lo pide el cuerpo. Es el pase cuando corre el compañero y el gol cuando llega al área.Iniesta marca el ritmo del juego de «La Roja», aunque le cueste aparecer, como ayer. La primera vez que tocó el balón fue en su área, un robo en defensa que acabó convirtiéndose en un contraataque de España. El azulgrana intentó ser el remedio para la presión chilena en el centro del campo, el camino para asumir el mando en el encuentro. Lo que corresponde al tradicional «tiquitaca» del equipo español.Puso el fútbol y puso el gol, además. El segundo de España, el de la tranquilidad. Con suavidad, al primer toque, mandó a la red el pase de Villa. «Sabe mejor después de haber marcado, pero lo importante era que el equipo se clasificara para la siguiente ronda». Estamos donde queríamos», dice el jugador del Barcelona. Y «donde queríamos» es primera de grupo y lejos de los cruces con Brasil, a la que España sólo podrá encontrarse ya en la final. «El cruce es difícil, porque es Portugal, pero la selección está preparada para competir. Hemos demostrado una gran actitud después de perder el primer partido, que siempre es muy complicado», afirma. «Hemos reaccionado ante una situación muy difícil y hemos demostrado que el equipo mentalmente está bien», reconocía Vicente del Bosque. Sobre el rival, no se define. «Nuestra única preocupación era conseguir los seis puntos que nos dieran la clasificación», añade el preparador español. La lesión muscular que impidió a Iniesta participar con normalidad en la preparación y el golpe que sufrió contra Suiza que no le dejó actuar contra Honduras no se hicieron notar ayer. «Me he encontrado bien», reconocía el «6» de España. Ayer pudo aguantar todo el encuentro. El problema es que España se ha acostumbrado a depender de Iniesta. Incluso Xavi parece que ha perdido presencia en el juego del equipo, atrapado entre tanto mediocentro y la libertad de Iniesta que se escapa de la derecha para mandar. Y Andrés asume la responsabilidad que en la Eurocopa le correspondía a su compañero.Iniesta está recuperado para afrontar los octavos de final. Y España, también. El fútbol recupera la consciencia en los pies del jugador español. Aunque todavía no sea él.