Cae la banda del «shabú»

La Policía detiene a tres filipinos que traficaban con una droga asiática. Tenían dos pisos: uno para vender y otro para almacenar

La Policía incautó hasta 80 gramos de «shabú», además de distintas armas y objetos robados.
La Policía incautó hasta 80 gramos de «shabú», además de distintas armas y objetos robados.

MADRID- La presencia de asiáticos en el centro de Madrid no era sospechosa. Sin embargo, sí empezó a ser preocupante el trajín que se traían subiendo y bajando continuamente de un piso de la calle Colón, número 5. Además, bajaban con síntomas visibles de intoxicación. Los agentes de la Policía Nacional de la Comisaría de Madrid Centro repararon pronto en que allí no sólo se vendía droga, sino que también se consumía.
Los traficantes detenidos en la operación, dos hombres y una mujer de procedencia filipina, a los que se les ha imputado un delito contra la salud pública, contaban con dos pisos en el centro de la capital. Uno de ellos lo utilizaban como almacén para esconder la mercancía, y el otro, el de la calle Colón, estaba destinado a la venta y al consumo.
 Habían acondicionado al detalle una «narcosala» para los consumidores, en la que disponían de «pipas» de cristal y metacrilato, encendedores, sopletes, papel de aluminio, balanzas de precisión, etc., según informó la Jefatura Superior de Policía de Madrid. En el piso utilizado como almacén, se incautaron, además de 80 gramos de «shabú», diversas armas blancas, una pistola detonadora, tres balanzas de precisión, y hasta una catana.
La droga que comercializaban los responsables del entramado se denomina «shabú», y es una sustancia prácticamente desconocida en España. Se trata de un estupefaciente muy habitual en la comunidad filipina que proviene del sureste asiático y Norteamérica. Las fuentes policiales que requisaron la droga explicaron que «se trata de metanfetamina cristalizada, y es un potente estimulante incluido por la Convención Internacional de Psicotrópicos en la lista II por su alto potencial de adicción».
Entre otros efectos, esta sustancia produce en los consumidores un severo agotamiento físico y psicológico, ya que pueden permanecer despiertos varios días. El precio en el mercado negro llega hasta los 500 euros el gramo, pero se comercializa en dosis de 0,1 gramos por 50 euros.


Para no dormir
El «shabú» proviene de la metanfetamina, que se desarrolló en Japón en 1918, y sirvió a los soldados alemanes para contrarrestar la fatiga en la II Guerra Mundial puesto que permite estar varios días sin dormir. De esta sustancia se obtienen otras drogas conocidas como el «speed» o el «crack».