Literatura

El Salvador

Violento podrido El Salvador

Castellanos Moya traza un sólido retrato de la corrupción

«El autor es uno de los escritores más sólidos de Iberoamérica y posee una voluntad de estilo tan potente como original»
«El autor es uno de los escritores más sólidos de Iberoamérica y posee una voluntad de estilo tan potente como original»larazon

Considerado por Roberto Bolaño como un «melancólico que escribe como si viviera en el fondo de alguno de los muchos volcanes de su país», como «un superviviente que no escribe como un superviviente», en «La sirvienta y el luchador» Castellanos Moya demuestra por qué también es uno de los escritores más auténticos de Centroamérica capaz de trasladar a su ficción el ambiente de violencia que se ha respirado en El Salvador bajo formas que escapan a toda tradición y con una voluntad de estilo tan potente como original.

El Vikingo es un viejo luchador profesional que ha dejado de dar vueltas sobre el ring para dar vueltas por las calles de El Salvador en busca de cualquier persona sospechosa de desestabilizar el Gobierno militar. Son los primeros meses de 1980, poco antes de que monseñor Romero sea asesinado mientras oficia misa en una capilla de la ciudad. En el inicio de una guerra civil que durará doce años, El Vikingo intentará demostrar a sus jefes en la Policía de que todavía es un hombre duro. María Elena, no. María Elena es la sirvienta: una empleada doméstica que cuando llega a la casa del nieto de su antiguo patrón descubre que él y su esposa no están, que quizá han pasado a engrosar la larga lista de asesinados o de desaparecidos. Recuerda que conoce a un viejo policía, a un hombre que alguna vez fue custodio en la casa en la que ella había trabajado, y decide ir a buscarlo. Lo que no sabe es que será testigo de una guerra civil que se cobra sus primeras víctimas. En «La sirvienta y el luchador» Castellanos Moya ha vuelto a plasmar una trama que husmea en los basurales de la historia de su país, en un ambiente rodeado por el desprecio y por la lenta descomposición de las instituciones. Sólo allí, en medio de la podredumbre, podrán encontrarse a dos personajes muy distintos a los que no une el amor, sino el espanto.



«La sirvienta y el luchador»
Horacio Castellanos Moya
Tusquets
272 páginas. 17,30 euros.