Objetivo: vaciar las aulas

Madrid- Muchos centros educativos de todo el país ya han advertido a los padres de que mañana sólo se garantizan los servicios mínimos debido a la jornada de huelga convocada por los principales sindicatos de Educación pública, desde los que se ha pedido a los padres que no lleven a sus hijos a clase. Aunque los centros estén abiertos, el objetivo es que no se impartan clases en todo el día. Por primera vez en España, se ha convocado a los trabajadores de todas las etapas formativas, desde Infantil hasta la Universidad: un millón de empleados, la mayoría profesores, y siete millones y medio de estudiantes.

Los convocantes declararon ayer que esperan una «respuesta masiva» a la huelga, que se ha convocado en todas las comunidades autónomas excepto en Baleares y País Vasco. Además, han animado durante esta semana a toda la comunidad educativa a celebrar una «noche de vigilia», del 21 al 22 de mayo, en las instalaciones escolares. El portavoz de la Confederación Española de Padres y Alumnos (Ceapa) definió ayer la jornada de huelga de mañana como «una clase práctica» de Educación para la Ciudadanía. Pazos restó importancia al hecho de que los siete millones y medio de estudiantes llamados a huelga pierdan un día de clase, pues ha habido festivos «y nadie se rasga las vestiduras por ello». «Resulta mucho más grave que el Gobierno apruebe una medida que impide sustituir a profesores en bajas inferiores de diez días», declaró, según informó Ep.

Según anunciaron los sindicatos convocantes, durante la jornada de mañana, además de la huelga, se celebrarán distintos actos y concentraciones en todas las provincias. Los docentes están llamados a hacer pedagogía durante toda la semana en las escuelas sobre la importancia de la Educación pública. El secretario general de la Federación de Enseñanza de Comisiones Obreras, José María Campos, dijo ayer que estas protestas van a ser «un fortín» frente a las medidas aprobadas por el Gobierno, y dijo que los empleados que «pueden ser despedidos» deberán ser la «punta de lanza de la protesta». Por su parte, el secretario de general del Sindicato de Estudiantes, Tohíl Delgado, denunció que el Gobierno había anunciado los recortes «precisamente ahora», en época de exámenes, para evitar las movilizaciones de estudiantes y profesores, quienes no salen a la calle «por no perjudicar» la evaluación de sus alumnos.