El gerente de Urbanismo en la cuerda floja por el caso del hotel del Palau

La juez estudia si lo imputa por un delito de prevaricación. Casas dice que la operación es legal

Ramon Massaguer llega al juzgado
Ramon Massaguer llega al juzgado

BARCELONA- La imagen de un grupo de hombres trajeados inmersos en una ansiosa conversación a las puertas del juzgado de instrucción número 10 de Barcelona, que investiga la querella por tráfico de influencias y apropiación indebida contra Fèlix Millet y Jordi Montull por el proyecto del hotel del Palau de la Música, hacía presagiar ayer que habrían novedades en el caso. Dentro, declaraba como testigo el gerente de Urbanismo del Ayuntamiento de Barcelona, Ramon Massaguer. La previsión era que su declaración durara alrededor de una hora, pero cuando llevaba 20 minutos, la juez ordenó detener la testifical. Hoy decidirá si lo imputa por el caso del hotel del Palau.

Una declaración «tensa» La magistrada decidió interrumpir la declaración porque el interrogatorio al que sometió a Massaguer, el fiscal de Urbanismo, Antoni Pelegrí, alcanzó un tono «muy tenso», según fuentes judiciales. Massaguer, como testigo, compareció sin letrado y con la obligación de decir la verdad. Si es imputado, volverá a declarar, aunque lo hará acompañado de un abogado. El interrogatorio cobró brío cuando el fiscal preguntó a Massaguer si inició los trámites para aprobar las modificaciones urbanísticas necesarias para construir el hotel de lujo, sabiendo que el Palau había cedido el proyecto a Olivia Hotels, un promotor privado. De ser así podría haber incurrido en un delito de prevaricación, porque la operación no tendría interés público.Las explicaciones que el gerente de Urbanismo no pudo dar a la juez, tras el alto del interrogatorio, las dio a la Prensa. Massaguer insistió en la versión oficial del Ayuntamiento de Barcelona, según la cual, hasta julio de 2009, el gobierno municipal no supo que el propietario de las fincas donde se tenía que construir el hotel era un privado. Por aquel entonces, la comisión de Urbanismo ya había iniciado la modificación urbanística para poder construir el famoso hotel de lujo en unas fincas catalogadas y con calificación de equipamiento. Aunque Olivia Hotels es propietario de las fincas donde se ha de proyectar el hotel desde 2007, Massaguer alegó que hasta mediados de 2008 no aparece en el catastro como tal. Sin embargo, la cadena hotelera lleva pagando el IBI desde hace tres años, por lo que el Ayuntamiento tenía a mano saber quién era el propietario. Massaguer no tuvo otra salida que admitir que pecó de «exceso de confianza». Un pecado que también le llevó a tirar adelante la modificación urbanística sin tener los informes de Cultura sobre los edificios catalogados.

El talento del políticoAyer, también declaró el ex concejal de Urbanismo, Xavier Casas, que escurrió el bulto con el talento de quien un día fue político. Casas defendió la legalidad de la operación urbanística. «Todo lo que hemos hecho, hasta lo que yo sé –abandonó el Ayuntamiento en mayo de 2007–, y después, se ajusta a la legalidad estricta», sostuvo. Casas fue el hombre del Consistorio que en octubre firmó un convenio a tres bandas entre el Economía, el Ayuntamiento y el Palau de la Música que facilitaba los trámites necesarios para impulsar el hotel. También es el «alguien» que Félix Millet dice que propuso la finca de la Generalitat para hacer la permuta de usos, una acusación que evitó aclarar.