Fabra confirma a Castellano como secretario general

VALENCIA- El presidente de la Generalitat y del PPCV, Alberto Fabra, no esperó al Congreso Regional que los populares celebran este fin de semana para confirmar lo que ya se daba por hecho. Serafín Castellano, conseller de Gobernación, será el nuevo secretario general, el que iniciará la etapa de regeneración que quiere abrir Fabra.

Lo anunció en un acto en el que se reunía con los 200 voluntarios, la gran mayoría miembros de NNGG, que colaborarán en la organización del cónclave.

Tras dar las gracias a los jóvenes, prometerles todo su esfuerzo para mejorar su futuro, e incluso llamarlos a la rebeldía reconociendo que él también fue joven y quiso «cambiar el mundo», aseguró que el PP es un partido en el «caben todos».

Agradeció el trabajo de todos aquellos que se han sacrificado por el proyecto popular, de los que han sabido estar a la altura de las circunstancias, de los que saben cuál es su papel en cada momento... «Entre todos ellos quiero destacar a Antonio Clemente». Alabó el servicio que ha prestado como secretario general en tiempos difíciles, pero no hubo más referencias. «El partido te debe mucho», dijo a Clemente, y a continuación afirmó que es hora de que otra persona tome su testigo y nombró a Serafín Castellano. La sala aplaudió e incluso se oyeron gritos de alegría. El elegido no estaba entre los asistentes, se encontraba en un acto enmarcado dentro del programa Responem.

Fabra insistió mucho en el mensaje de la renovación, también en que los ciudadanos deben ver a los políticos como solución a la situación de crisis económica, no como parte del problema. Para ello, encomienda las riendas del PP a Castellano. Un superviviente político que comenzó de conseller de Justicia en 1999 y ha pasado por las carteras de Justícia, Sanidad, Portavocía y lleva desde 2007 como conseller de Gobernación.

Puede presumir ya de ser el conseller con más bagaje del actual equipo de Fabra. Ningún otro ha visto pasar a tres presidentes.

Su nombramiento ha dejado descontentos. Falta saber si lo harán patente en el Congreso.