España

Hay que generar confianza

La Razón
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Se antojaba imprescindible que el Gobierno diese algunas explicaciones después de que durante dos días consecutivos la prima de riesgo española cruzase la línea roja de los 400 puntos básicos, aunque cerró la jornada a 389. Fue la vicepresidenta y ministra de Economía, Elena Salgado, la que ofreció una rueda de prensa para sosegar a los mercados. Sincera, habló de la preocupación del Gobierno, que las tensiones se mantendrán durante algunos días, pero también habló de la responsabilidad y la confianza del Gobierno para superar este episodio. Sin embargo, Salgado no respondió con firmeza a la volatilidad de los mercados, ya que no detalló un nuevo paquete de medidas ni las medidas que va a emprender el Gobierno para atajar esta situación de incertidumbre. Lo que sí transmitió es tranquilidad y seguridad , sin caer en discursos contradictorios como en otras ocasiones. Salgado se limitó a exponer las tesis que había comunicado el presidente del Gobierno al presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy: es imprescindible para relajar a los mercados que se agilice el plan de ayuda para Grecia y que se pongan en marcha las medidas para hacer frente a los ataques contra las deudas soberanas. Para ello, los diferentes gobiernos deben actuar con diligencia para emprender la reforma del mecanismo europeo de apoyo a los países de la zona euro porque, si de algo está seguro Rodríguez Zapatero es que una de las condiciones para salir de esta situación crítica es que los países afectados ofrezcan una respuesta unitaria.

Como en anteriores jornadas, el presidente del Ejecutivo mantuvo conversaciones con el resto de los partidos políticos. Especialmente enriquecedora fue la conversación que tuvo con el líder de la oposición, Mariano Rajoy. Éste –tras asegurar que Zapatero le dijo la verdad– aseguró que España no va a ser intervenida. Con esta declaración Rajoy demostró una gran altura de miras. En calidad de líder de la oposición también quería transmitir sosiego y confianza a los mercados y se mostró dispuesto a escuchar al Gobierno en el que caso de que quiera tomar alguna decisión. Coincidió con Zapatero en que el fondo que se creó en la pasada reunión del Eurogrupo debe entrar cuanto antes en vigor porque permite en una situación de dificultad la compra de la deuda en mercados secundarios e incluso hacer préstamos sin que sea necesario un rescate. Rajoy insistió en que, con todo, la prioridad es hacer los deberes, que pasan por una política de control de gasto, menos déficit y menos deuda pública.

Además de todas las conversaciones que ha mantenido Zapatero, en las que incluso el Rey le transmitió su preocupación, su Gobierno debe acometer un nuevo paquete de medidas. El ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, anunció un segundo Consejo de Ministros que se celebrará el 26 de agosto. Aunque Jáuregui no entró demasiado en detalles, se prevé que se incluya un decreto ley que contemple la reforma del gasto farmacéutico, con un importante recorte, así como la modificación del Impuesto de Sociedades. Sea como fuere, Zapatero y su equipo tienen que poner toda la carne en el asador porque los mercados no pueden vivir con la incertidumbre de que España tiene un Gobierno con poco músculo político y económico.