El consuelo del pensamiento propio

Taurus publica «El refugio de la memoria», la biografía póstuma de Tony Judt

Judt falleció el verano de 2010
Judt falleció el verano de 2010

Las memorias de Tony Judt son personales, íntimas, casi privadas. Rehúyen el dato cronológico, el recorrido vital concreto y se nutren de las emociones. Las redactó para escapar de una enfermedad degenerativa –ELA– que le condenaba a una existencia que cada día era más pobre, claustrofóbica y limitada. Encontró en los recuerdos el aliento necesario para rebelarse y luchar contra la progresiva parálisis que iba inmovilizando su cuerpo. Al contrario de otros autores, Judt, uno de los referentes de la socialdemocracia, un defensor acérrimo de la justicia y un crítico severo con las desigualdades sociales, no ha recurrido a este género para dejar testimonio de una existencia envidiable, salpicada de premios, encuentros con relevantes personajes o instantes memorables, sino para superar ese telón de noches solitarias que le había reservado su paulatino deterioro. El historiador británico, que falleció el verano pasado en Nueva York, encontró el consuelo para esas horas infinitas, dolorosas, en la conciencia, «en mis propios pensamientos». A partir de la evocación de una casa de veraneo de Suiza, donde acudía de pequeño con sus padres, reordena y selecciona impresiones de la infancia, juventud y madurez en una serie de estampas y apuntes que rebasan el estrecho marco de lo biográfico y enseguida vuelan hacia el campo de la reflexión, el terreno donde se encuentra más cómodo y el volumen contiene sus páginas más valiosas. Los capítulos están más vinculados con un pasaje interior que con un hecho social determinado. Permanecen más cerca del mundo de las sensaciones –los olores que impregnan la infancia, las imágenes que quedan prendidas en la retina de la adolescencia– que con un conocimiento más pragmático.

El autor de «Postguerra» habla de sí mismo y, salvo una anécdota y unos datos puntuales, no revela nada de su convivencia privada, lo que da medida de una prudencia meritoria.Judt demuestra que es posible escribir unas memorias diferentes. Las que escogen la experiencia como un punto de partida para analizar su época (como si el historiador fuera incapaz de desprenderse de la actividad intelectual). A partir de ahí denuncia la falta de austeridad de los políticos de hoy, el deterioro de la educación, la devaluación de la enseñanza, el llamado «pensamiento cautivo», los idealistas equivocados y demagogos que malogran la democracia.


Sobre el autor
Denunció el vacío moral actual y es uno de los intelectuales de la socialdemocracia, a pesar de sus críticas a la izquierda.
Ideal para...
Los que les gusta la historia y las autobiografías.
Un defecto
La brevedad del libro.
Una virtud
El historiador nos muestra el lado más personal, el que nunca había mostrado.
Puntuación: 8