Londres

Mosley advierte de que la disputa del GP de Bahrein es «un costoso error»

El antiguo presidente de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), Max Mosley, se ha unido al coro de críticas por la celebración del Gran Premio de Bahrein en octubre, decisión que ve como "un error que tendrá un alto coste", ya que convierte a la Fórmula 1 en "cómplice"como "uno de los instrumentos de represión del Gobierno"del país árabe.

La FIA, que estuvo bajo la presidencia de Mosley hasta 2009, anunció el viernes que el GP de Bahrein, inicialmente programado para marzo y suspendido por las protestas del pueblo contra su Gobierno, se celebrará finalmente el 30 de octubre. La decisión ha sido criticada por asociaciones de derechos humanos.

"Con esta decisión, la Fórmula 1 se convierte en cómplice de lo que ha pasado, se convierte en uno de los instrumentos de represión del Gobierno de Bahrein. Es un error que no se olvidará y que, si no se rectifica, tendrá un alto coste para la Fórmula 1", criticó Mosley en una columna en el diario Sunday Telegraph.

El exmandatario entiende que "no es la función de un organismo deportivo tratar de dictar a los gobiernos lo que pueden y no pueden hacer"y que la FIA no puede permitirse el lujo de ser utilizada con fines políticos.

"Si se celebra el Gran Premio en octubre mostraremos una vez más que Bahrein es un país feliz y pacífico", avisa Mosley, que en realidad ve a Bahrein como un país donde "la gente está oprimida, sometida en la pobreza, detenida sin juicio y maltratada, o peor aún, en la cárcel".

"Si el deporte acepta este papel, se convierte en una herramienta del Gobierno. Si la Fórmula 1 acepta ser utilizada de esta forma en Bahrein, compartirá la culpa del régimen igual que si hubiera salido y ayudado a masacrar a los manifestantes desarmados", lamentó con dureza Mosley.