Candelaria

Testimonio de devoción en el Via Crucis

Miles de peregrinos han vivido con recogimiento, en silencio y con devoción el Via Crucis que representa la Sagrada Pasión de Cristo y que ha sido presidido por el Papa Bendicto XVI, en el ecuador de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).

El Via Crucis se ha iniciado después de que el Santo Padre haya pasado por los quince pasos de distintas cofradías de Semana Santa que han llegado de toda España para la ocasión y haya saludado a los feligreses que han abarrotado el trayecto desde la Plaza de Colón hasta la de Cibeles. Durante el recorrido, no había un solo hueco en las aceras, calzada, jardines ni en el suelo del Paseo de Recoletos. La gran mayoría de los asistentes ha seguido el Via Crucis de la Pasión a través del Libro del Peregrino que se ha repartido a lo largo de esta semana.

La multitud congregada ha provocado cortes en los accesos e incluso algunos tapones de gente que quería cruzar de un tramo al siguiente, algo que la Policía y la organización han prohibido para evitar avalanchas.

Una saeta en la octava estación
Uno de los momentos más emocionantes ha sido la saeta cantada en la Octava Estación del Via Crucis: La Verónica enjuga el rostro a Jesús, representado por el trono de 'La Verónica', de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús de las Misericordias, María Santísima de la Candelaria y Santa Mujer, de Jeréz de la Frontera (Cádiz). En ese sentido, la música sacra de distintos autores ha sido un elemento importante en el acto y que ha fomentado el recogimiento de los asistentes.

Para Macedonia, de 51 años de edad, llegada de Palos de la Frontera (Huelva) el Via Crucis es un momento muy importante en la vida del cristiano. Ella pertenece a la comunidad neocatecumenal de esta localidad, la cual ha asistido a todas las Jornadas Mundiales de la Juventud celebradas hasta la fecha. A su juicio, el Via Crucis enseña y ayuda a los que "quieren ser cristianos, algo que no se consigue hasta el último día de la vida, durante la cual, cada día hay que estar convirtiéndose". Con el Via Crucis, ha añadido que se siente el dolor del paso de Jesús hasta el Calvario.

Asimismo, Javi, un barcelonés de 20 años de edad que es voluntario durante las mañanas en los confesionarios instalados en el parque de El Retiro, dice que el Via Crucis representa la Pasión de Cristo y que le infunde un "gran fervor"y, en cuanto a la idea de traer pasos de Semana Santa de toda España, opina que se trata de una idea "muy bonita"y que los via crucis en España se viven muy bien. De hecho, aunque nunca había vivido un Via crucis de este calibre, ha subrayado que los jóvenes lo están viviendo muy bien y con gran devoción.

Vivir la hermandad

Para Andrea, una argentina de 20 años de edad, lo más destacable de la representación de este Camino del Calvario es la hermandad que se vive en él así como la gracia de poder acompañar a Jesucristo en ese camino y solidarizarse con el sufrimiento, que "es también el que sufren muchas personas de todo el mundo". De este modo, reconoce que este viernes le está ayudando a ver el esfuerzo de todos los jóvenes que luchan por Cristo y por la juventud del mundo.

"Estoy aquí para acompañar a Cristo y a todos los jóvenes que también se solidarizan con él y con su madre en su sufrimiento", ha apostillado, esperanzada porque tiene un pase especial para estar cerca de Benedicto XVI durante la jornada de este sábado en el aeródromo de Cuatro Vientos por lo que prevé verce "cerca".

Mientras, Angielo, un joven portugués de 26 años de edad perteneciente a un grupo scout, está feliz y siente gratificación por ver a Benedicto XVI y a "tantos cientos de miles de jóvenes de todo el mundo". El Via Crucis, en su opinión, sirve al cristiano para valorar el sufrimiento del Hijo de Dios para salvar al mundo. Igualmente, ha valorado las imágenes de la Pasión españolas y ha dicho que son muy parecidas a las de Portugal aunque reconoce que estas son algo más ricas a nivel escultórico.

Via Crucis versus botellón

Finalmente, Marcos Baeza, valenciano de 21 años, ha venido a la JMJ con su hermano y sus padres para apoyar la unidad de la Iglesia y, sobre todo, para defender los valores del cristianismo, que considera que se están perdiendo en esta sociedad en la que "no se está construyendo nada". En este sentido, ha subrayado que participar en un Via Crucis "no es algo tan trágico"sino una experiencia de vida positiva en la que no se hace ningún mal, en contraposición con algunos jóvenes que "lo único que hacen es estar de botellón".

"Es impresionante ver este fervor y alegra ver la moralidad de la Iglesia que sirve para construir unos principios sólidos a la juventud, que a veces no tiene una roca sólida en la que apoyarse. Hacen falta los valores cristianos en la sociedad. El Papa es la imagen de todo eso y en ocasiones se le critica mucho, pero las escrituras ya dicen "os perseguirán por mi causa'", ha subrayado, al tiempo que han valorado las cualidades intelectuales del Pontífice, al que han calificado de un hombre "inteligente, profundo y con gran carisma".