Fangoria: «Warhol tendría un blog»

Presentan un recopilatorio con versiones de temas de Dinarama y Los Pegamoides

Fangoria. Alaska y Nacho Canut.
Fangoria. Alaska y Nacho Canut.

Esto no es una entrevista en serie de las que vomitan los músicos cuando están de promoción. No es mérito del entrevistador, sino de los protagonistas, que no basan su reputación en la falsa coherencia interna, como los partidos políticos. Alaska y Nacho Canut no piensan lo mismo y tampoco lo disimulan. Quizá por eso han cumplido más de 30 años juntos. Ahora lo recuerdan con un título tan largo como los de Almodóvar: «El paso trascendental. Del vodevil a la astracanada».

-Recuperan un género tan olvidado como la astracanada...
-Alaska: Más que olvidado, superado...
-Nacho Canut: Superado no está. «Muchachada Nui» es una astracanada.
-A.: Es verdad, Joaquín Reyes es heredero de la astracanada aunque él no lo sepa. Berlanga padre también.

-Podrían darme su definición de este término.

-N.C.: Es el sentido del humor llevado al extremo, cuando te incomoda.
-A.: Y no de especial buen gusto.

-¿Incluso dirían chabacano?
-A.: Claro, ¿es que «París-Tombuctú» no es chabacano?
-N.C.: Pura sal gorda.

-Hasta ahora no han querido mirar hacia atrás, ¿ha sido esa parte de la clave de su éxito?
-A.: Para el públicomasivo, sí. A los «fans» de Fangoria no les hubiera importado, pero si hubiéramos llegado a las fiestas de un pueblo y cantando los éxitos de Dinarama, no hubiéramos logrado tirar hacia adelante. Creo que no nos hemos equivocado.

-¿Por qué tiene tan mala prensa que un grupo «underground» llegue a ser masivo?
-N.C.: No nos gusta compartir lo que nos encanta con otros. Siempre queremos sentirnos exclusividad.
-A.: Pero a ti no te importa que Bowie le guste al resto de la humanidad...
-N.C.:Bowie no le gusta al resto de la humanidad. Insisto, a nadie le gusta compartir lo suyo.
- A.: Estoy en desacuerdo con esa teoría. Sí a mí me encanta Raphael, lo que quiero es que le guste a todo el mundo.

-Vivir un momento de tranquilidad como grupo no significa que estén de acuerdo en todo, como estamos comprobando.
-N.C.: Para un matrimonio lo mejor es la tranquilidad. En la vida, comedia; y el arte, drama.

-En esta vista atrás, ¿se han sorprendido con algo de lo que hicieron?
A.: No tiene connotaciones personales. Es como si te pregunto qué comiste la semana pasada. Es un ejercicio de memoria.
-N.C.: A mí una canción de Family como «Dame estrellas o limones» me recuerda cosas, pero «Cómo pudiste hacerme esto a mí», no me evoca nada.

-No están, por tanto, por la autonostalgia.
A.: Tus propias canciones forman parte de la banda sonora de tu vida, pero no de la más personal.

-¿El resultado final suena a Fangoria?
-A.: Al volver a grabarlas con productores de Fangoria, iba a sonar a Fangoria.
-N.C.: Son grupos que han durado poco. En Los Pegamoides estuvimos tres años y en Dinarama, cuatro; sin embargo llevamos veinte en Fangoria. Son anécdotas en nuestra carrera ni lo recuerdo.

-No me resisto a preguntarles por la resolución del canon digital.
-A. : Es una decisión un poco maniquea.

-En tiempos de Spotify...
-N. C. (interrumpe): Yo pago los 10 euros de usuario Premium.

-¿Cómo es su relación con las discográficas?
-A. : La industria debe llegar a acuerdos con los nuevos medios de difusión.
-N. C.: Yo sólo me compro los discos con extras.

-¿Qué extras le dan a los compradores del recopilatorio?
-N. C.: Dos CDs (uno con todos los singles de Fangoria y otro con nuevas versiones de canciones más antiguas) más un DVD de rarezas, un documental, un póster gigante, fotos de Bimba, Susana Reche...
-A.: Ya lo hacíamos con Pegamoides.
-N.C.: Somos muy antiguos.

-Siendo tan antiguos, ¿cómo logran estar a la última?
-N. C.: A finales de los 60 hubo un tipo de artista muy moderno (Bowie, Warhol...) y somos herederos de aquéllos.
-A.: Warhol hoy, si existiera, tendría un blog.


Jardiel y Gaga
A vueltas con cómo ser modernos siempre durante más de treinta años cruzando la barrera de lo alternativo a lo masivo sin complejos, Alaska nos da una pista más: «Cuando éramos pequeños parecíamos los modernos, pero leíamos a Jardiel Poncela. Sabíamos lo que pasaba en los años 30 y no tanto las cosas de los 80. Por eso se explica todo». Eso no les impide que el nombre de Lady Gaga se caiga una y otra vez de sus labios. No siempre para bien.