Los «niños» toman Assen

Las victorias de Márquez y Viñales permiten a España superar a Inglaterra en el ranking histórico de triunfos

Márquez bebe en el podio.
Márquez bebe en el podio.

Son los dos jovencitos con más futuro del motociclismo español, tienen un talento especial para hacer lo que hacen y no desaprovechan ninguna oportunidad para seguir creciendo. Ayer en la «Catedral» dejaron otra muestra de su calidad y, de paso, pusieron su nombre en la historia. Sus dos triunfos en Assen permitieron a España arrebatar a Inglaterra el segundo lugar del ranking de victorias (386) de todos los tiempos, que sigue dominado por Italia con casi el doble. Viñales y Márquez han dejado claro que pueden ir muy rápido, pero ayer mostraron otras facetas de su capacidad.

Maverick aprovechó la ausencia por lesión de Nico Terol (operado satisfactoriamente a primera hora del meñique de la mano derecha) para apuntarse su segunda victoria en el año de su debut. El piloto del equipo de Paris Hilton dio una lección de inteligencia en una carrera de 125cc recortada por culpa de la lluvia. El viernes se pegó a Zarco para aprender un «par de trazadas que no conocía» y ayer hizo lo que correspondía en cada momento como si fuese un veterano. Al principio vio que llovía y decidió esperar, no arriesgar y bajar hasta el octavo puesto. Pensaba que los comisarios podían detener la prueba, pero al darse cuenta de que no lo harían, se fue hacia la cabeza para no soltarla hasta que, a falta de ocho vueltas para el final, la carrera se dio por terminada: «Hemos gestionado muy bien las circunstancias. Ganar aquí es una satisfacción enorme», aseguró un chico que no tiene edad para brindar con alcohol en el podio, pero sí para apuntarse una victoria en el circuito con más historia.

Esto mismo hizo en Moto2 Marc Márquez, al que ya sí permiten celebrar sus éxitos con champán y que fue el mejor sobre el resbaladizo asfalto holandés. Ya es segundo del Mundial y está dispuesto a inquietar al líder Bradl, que ayer acabó en el suelo.