Monteseirín deja 51 millones de déficit sin contar a las empresas

El Pleno municipal de hoy dará cuenta de la liquidación del presupuesto del Ayuntamiento correspondiente al ejercicio 2010.

Recepción a Blanca Manchón
Recepción a Blanca Manchón

Durante la sesión plenaria, que trata como tema principal la derogación del Plan Centro, se dará cuenta de la resolución de Alcaldía, con fecha 19 de mayo, pero no se incluirá en el debate un informe del interventor que recoge que el equipo de Gobierno de Alfredo Sánchez Monteseirín cerró el ejercicio 2010 con un balance negativo que roza los 51 millones de euros, sin contar los organismos y las empresas autónomas.

Según informaron fuentes municipales, la resolución para cerrar la liquidación de las cuentas del ejercicio del ex regidor se firmó el 19 de mayo, a tres días de las elecciones. La Ley de Régimen Local indica que el presupuesto debe estar cerrado antes del 1 de marzo. Retrasos aparte, destaca el incremento en el gasto público. La liquidación de 2009 se cerró con un déficit que rondaba los 33 millones de euros; en 2010, el presupuesto se liquidó con un saldo negativo cercano a los 51 millones. Es decir, en un ejercicio la deuda aumentó un 54% respecto a la cifra con que se cerró el año 2009.

El ex alcalde, que avisó a Zoido, durante el traspaso de poderes, de que lo habitual en un año electoral es centrar el presupuesto en la primera mitad del año, según las cuentas, no sólo es que dejara las arcas vacías para el resto del ejercicio, como viene denunciando el nuevo regidor –que ha llegado a hablar hasta de «hacer el pino con las orejas» para poder fletar un autobús en los distritos–, sino que multiplicó ostensiblemente el déficit local.

El análisis del remanente de Tesorería, según el informe del interventor, «se calcula de conformidad» a diferentes componentes de la Contabilidad General. Estos son, en su apartado positivo, «los fondos líquidos» y «los derechos pendientes de cobro a fin de ejercicio» (tanto del presupuesto corriente como del cerrado y de los cobros no presupuestados), «minorados con las cantidades cobradas pendientes de aplicación». El apartado «negativo» incluye las «obligaciones de pago a fin de ejercicio», de presupuesto corriente, de presupuestos cerrados y pagos no presupuestados; «minorado con pagos realizados pendientes de aplicación definitiva».

El resultado, «deducidos» el importe de los derechos pendientes de cobro de difícil o imposible recaudación y el exceso de financiación afectada producido, «determinará el remanente de Tesorería disponible para la financiación de gastos generales», continúa el informe de la Intervención municipal. «En el caso concreto del Ayuntamiento, el remanente de Tesorería para gastos generales es negativo», subrayadas y en negrita las dos últimas palabras en el informe, con «un total de 50.938.111,61 euros». En resumen: el Consistorio está tieso.