Aragón tiende la mano a un posible trasvase del Ebro desde el Delta

El trasvase no podría generar derechos por ley sobre el agua y se ejecutaría satisfechas las necesidades de Aragón.

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valencia-El vicepresidente de Aragón, José Ángel Biel del Partido Aragonesista (PAR) rompió ayer una lanza en favor del trasvase del Ebro. Ante un foro de empresarios aragoneses y valencianos, Biel abrió la puerta a una posible negociación. El proyecto, que poco tendría que ver con el derogado, debería partir desde el Delta del Ebro para que no se pudiesen generar derechos concesionales.
Esto es, Biel propone- y reconoce que no sabe si técnicamente es posible- que «la alcachofa», refiriéndose a la toma del trasvase, se construya casi en el mar, «donde el agua no es del todo salada». Además, esta cesión del agua se realizaría siempre y cuando se hayan concluído todas las obras que preveía el Pacto del Agua de 1992, revisado el pasado año y que garantizan el desarrollo de Aragón. Finalizadas todas estas actuaciones, y si quedan excedentes, se podría ceder agua a otras cuencas.
La última condición para realizar transferencia hídricas a la Comunitat Valenciana es que el Gobierno central salga de la negociación y que el acuerdo se produzca entre las autonomías afectadas. Para ello, habría que modificar la Ley de Aguas, puesto que los ríos que pasan por varias autonomías deben ser gestionados por el Gobierno central.
Cualquier otra alternativa es innegociable. Biel incidió en que a ninguna autonomía le gustaría que se le arrebatara un recurso natural sin el que es imposible el desarrollo.
El vicepresidente de Aragón aclaró que la bilateralidad del pacto debe entenderse como un diálogo entre las autononías más afectadas, puesto que la cuenca del Ebro pertenece a ocho comunidades. Biel recalcó que aunque el Ebro nazca geográficamente en Fontibre, es el Pirineo aragonés el que lo convierte en un río caudaloso.
De hecho, esta negociación no es totalmente altruista puesto que el vicepresidente espera obtener con este anuncio el apoyo de la Comunitat Valenciana para proyectos que afectan a ambas. Biel aludió a los lazos históricos que han unido a estas autonomías y que se han deteriorado en los últimos diez años.
La historia y el progreso de la Comunitat Valenciana y de Aragón deben ir de la mano para contribuir al progreso de España y sobre todo, para favorecer un cambio de fuerzas. Biel criticó duramente el actual modelo económico en el que se prima el centralismo y fuera de Madrid únicamente se atienden las «cuestiones vascas y catalanas». Se trata de crear «una periferia fuerte y que el centro de preocupe menos de atender a los díscolos».
Biel incidió en que ambas autonomías han perdido la oportunidad de presionar en cuestiones de tanta importancia como la autovía entre Sagunt y Somport- ahora autovía Mudéjar-todavía sin terminar, o la apertura de un eje entre el Mar Cantábrico y el Mediterráneo, que indiscutiblemente debe tener una salida en los puertos valencianos.
El PSOE, en contra
Biel no recibió el apoyo del presidente de Aragón. Aunque Marcelino Iglesias no entró a valorar sus palabras, considera que el PAR sigue estando en contra del trasvase del Ebro. Del mismo modo, dijo que espera que el PP aragonés consiga que en el programa electoral de su partido no aparezca ningún tipo de «trasvase, transferencia ni circunloquio».El candidato socialista al Congreso por Zaragoza, Jesús Membrano, reiteró su oposición al trasvase del Ebro.
Los socialistas catalanes reaccionaron solicitando el voto del PSOE para las próximas elecciones, única garantía de que no se ejecute el trasvase. El CHA también criticó a Biel y dijo que no es consecuente con lo defendido hasta ahora.
Sin embargo, la candidata del PP de Zaragoza, Luisa Fernanda Rudi, cambió radicalmente la postura que ha mantenido en las últimas semanas, y dijo que se «apunta» a la propuesta de Biel.