«Don Mario» el último gran capo de la droga colombiana

Daniel Rendón Herrera, más conocido como "Don Mario", era hasta hoy, cuando fue detenido, el principal capo de la droga en Colombia, con un ejército formado por un millar de paramilitares distribuidos por varias zonas del país. Rendón, quien afronta once causas criminales por concierto para delinquir como paramilitar, narcotráfico y homicidio, fue trasladado a los calabozos de la Dirección de la Policía Judicial en la capital colombiana, en un vehículo blindado y rodeado por fuertes medidas de seguridad. Hermano del ex jefe paramilitar Freddy Rendón ("El Alemán"), encarcelado a la espera de ser extraditado a Estados Unidos, "Don Mario"era, además, gran amigo de Carlos Castaño, quien fuera el máximo comandante de las ultraderechistas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y muerto en circunstancias no esclarecidas en 2004. Tras la promulgación de la Ley de Justicia y Paz en 2006, por la que los máximos dirigentes paramilitares y narcotraficantes se entregaron, Rendón empezó a apropiarse de las rutas de la droga que dejaban Salvatore Mancuso y su ex jefe Diego Murillo Bejarano, alias "Don Berna", ambos extraditados a EEUU. En un principio, "Don Mario"se acogió junto a su hermano, "El Alemán", a esa ley y pasó una temporada en la cárcel, pero huyó para convertirse en prófugo hasta hoy. Es poca la información disponible sobre la vida de este capo, aunque se sabe por testimonios de quienes lo han conocido que posee un ejército de más de 1.000 hombres, viste ropa y relojes de marca y es propietario de aviones, barcos e incluso submarinos para transportar presuntamente drogas y armas. Además, controla varias redes ilegales que le han hecho multimillonario vinculadas a la prostitución de lujo y a la venta de cocaína, convirtiéndose en el socio fundamental de los carteles mexicanos. Por Daniel Rendón, el Gobierno colombiano ofrecía una recompensa de 1,5 millones de euros, al estar considerado por el Departamento Estadounidense Antidrogas (DEA) como el narcotraficante más poderoso de Colombia. Y es que "Don Mario"ha ido adquiriendo poder al tiempo que caían sus antecesores en el negocio de la droga durante los últimos tres años. Así se demostró en varios vídeos que circularon por internet en 2008 en los que se constataba que había secuestrado a 25 hombres de "Don Berna", su antiguo jefe, e incluso cómo sus "soldados"cortaban las manos con motosierra a dos integrantes de bandas rivales. "Don Mario"constituyó su principal base de operaciones en el Urabá, sobre la costa del Caribe, una región bananera cercana a Panamá y estratégica por su fácil acceso al mar, a las montañas y a la red fluvial, lo que le permitió mover presuntamente armas y drogas con facilidad. Pero también dominó territorios en los Llanos Orientales y en barriadas marginales de las ciudades de Medellín y Bogotá. El pasado 15 de octubre, "Don Mario", a quien se le atribuyen más de 300 homicidios, dio a conocer la creación de un nuevo grupo paramilitar: las Autodefensas Gaitanistas de Colombia, con panfletos que generaron pánico entre la población. Al más puro estilo mafioso, el capo ha expandido sus influencias en la justicia, la política y las fuerzas de seguridad, hasta el punto de que el ex jefe de fiscales del departamento de Antioquia León Valencia Cossio fue encarcelado por presuntos nexos con "Don Mario". El político investigado es hermano del ministro de Justicia e Interior de Colombia, Fabio Valencia Cossio. La detención de "Don Mario"coincidió con una gran guerra por el control de las rutas de la droga, desde Medellín hacia el golfo de Urabá, que causó sólo la semana pasada 31 muertos en esa ciudad noroccidental de Colombia. Según el diario "El Tiempo", el gran beneficiado de esa guerra mafiosa sería Rendón, quien buscaba consolidar posiciones en los barrios deprimidos de Medellín con el reclutamiento de jóvenes.