El Banco España exige calificación «BBB-» a los activos que avalan el préstamo de dinero a la banca

El Banco de España ha ampliado la lista de activos que acepta de la banca como garantía cuando les presta dinero en las operaciones de política monetaria y ha establecido su calificación crediticia mínima en una puntuación equivalente a "BBB-".
Según una resolución publicada hoy en el BOE, para el Banco de España este nuevo "umbral de calidad crediticia para los activos admisibles en garantía de las operaciones de política monetaria se aplicará tanto a los activos negociables como a los no negociables"hasta el próximo 31 de diciembre.
La calificación crediticia "BBB-"de las agencias de medición de riesgos Standard and Poor's y Fitch refleja una alta solvencia de la entidad emisora y un riesgo de impago bajo, inferior al 2 por ciento.
Como excepción, el Banco de España señala que a los valores resultantes de la titulización de activos, distintos de las cédulas hipotecarias, no les "modificará el requisito de una elevada calidad crediticia".
En cuanto a los nuevos activos que acepta como contrapartida desde el pasado mes de diciembre, el Banco de España incluye, entre otros, títulos de renta fija emitidos en dólares estadounidenses, libras esterlinas o yenes.
Aceptará esos títulos siempre que "se emitan y se mantengan o liquiden en la zona del euro y el emisor esté establecido en el Espacio Económico Europeo". Además, tendrán que cumplir con los requisitos establecidos en una norma técnica de noviembre de 2007.
El organismo regulador de la banca ha anunciado que "se admitirán también como activos de garantía los préstamos sindicados sujetos a las leyes de Inglaterra y Gales que hubieran sido aceptados a 30 de noviembre de 2008", según lo establecido por una decisión del Banco Central Europeo (BCE) del pasado 14 de noviembre.
Otros activos que acogerá el Banco de España como aval de las operaciones de política monetaria son "los instrumentos de renta fija emitidos por entidades de crédito que se negocien en determinados mercados no regulados especificados por el BCE", y los depósitos a plazo fijo de algunas entidades de contrapartida.