El cine español se vende fuera pero no dentro

Es el séptimo productor mundial, aunque ocupa el puesto número 26 en el mercado interior

Fotograma de «Vicky Cristina Barcelona», de Woody Allen
Fotograma de «Vicky Cristina Barcelona», de Woody Allen

Los productores españoles, agrupados en Fapae, sacaron pecho ayer gracias a las cifras de recaudación del cine «made in Spain» en el exterior durante 2008. Si el balance de las salas nacionales del año pasado arrojaba una cifra de 14,7 entradas, los espectadores internacionales sumaron 22 millones, lo que supuso una recaudación de 132 millones de euros, si bien no se puede calcular cuánto llegará a las arcas españolas una vez satisfecho el pago a los intermediarios. Pedro Pérez, presidente de Fapae, facilitó por primera vez la recaudación internacional aprovechando la convocatoria de prensa extranjera y compradores internacionales en Madrid de Cine, el mercado anual de la industria española que se celebra estos días en la capital. Nuestros títulos han llegado de una manera más o menos frecuente a las carteleras de 17 países y suponen el 4 por ciento del mercado mundial. Francia es, de lejos, el principal destino al que viajan nuestros productos y allí se recaudó casi la mitad del total. Le siguen Estados Unidos y Alemania.


Un respiro para la industria

Otra buena cifra es que la mitad de las películas estrenadas en España llegan a las pantallas fuera, aunque hay que recordar que el 20 por ciento de nuestra producción no se proyecta en salas comerciales ni en España ni fuera. Las cintas distribuidas tienen una media de 107,6 copias por título. La media de recaudación por copia es de 17.023 euros, una cifra superior a la que alcanzan los largometrajes extranjeros en nuestro país: 11.986 euros.

Estos datos no ocultan la asignatura pendiente de nuestras películas: el mercado interior. Ni Pedro Pérez ni Álex de la Iglesia, padrino de Madrid de Cine y futuro presidente de la Academia, acertaron a explicar por qué España es uno de los escasos países donde su cine convoca más fieles fuera que dentro de sus fronteras. Elucubraciones aparte, Pedro Pérez también aportó cifras que sostienen esta información: España se alzó en el año 2008 a la séptima posición en el ranking de producciones cinematográficas con sus 173 largometrajes, muy lejos de las 1.132 cintas que arrojó a los circuitos de distribución Bollywood, pero no tanto de los 185 filmes de Alemania o los 102 del Reino Unido.


Un exiguo 13,3 por ciento

Si nuestra capacidad para terminar rodajes es grande, la de convocar al público patrio es, sin embargo, infinitamente menor, algo que no les ocurre a los demás países punteros. Así, mientras nuestro país registró una exiguo 13,3 por ciento en cuanto a cuota de mercado, lo que nos coloca en el puesto número 26, los franceses pueden jactarse de haber alcanzado un 45,4 por ciento, aunque aún estén lejos del 91,5 por ciento de los Estados Unidos, «el país más proteccionista con su cine», según Pedro Pérez. Sólo 23 países están por debajo del nuestro en este concepto, entre otros Malasia, Taiwán, Argentina, Hungría, Singapur, México, Austria, Australia, Suiza y Portugal.