El penúltimo viaje de Robinho

El penúltimo viaje de Robinho
El penúltimo viaje de Robinho

El jugador del Manchester City quiere acabar en el Chelsea y por eso presiona a su equipo. Será sancionado con 302.000 euros por dejar la concentración en Tenerife e irse a Brasil sin permiso.

Robinho se ahoga en el Manchester City. A mitad de temporada ya se ha dado cuenta de que el club inglés se le queda pequeño. Como Kaká no ha llegado porque espera fichar por el candidato con más posibilidades para el Real Madrid, Robinho se siente solo en un equipo con dinero y sin aspiraciones.
El brasileño ha solucionado su vida económica, pero ha desaparecido del fútbol internacional. En el Real Madrid jugaba partidos importantes y ganaba títulos. En el Manchester juega para sobrevivir y se ha cansado.
Se ha marchado a Brasil sin dar explicaciones y después ha asegurado que era por «un asunto familiar». A pesar de que el brasileño dice que el Manchester estaba al tanto, no es cierto.
El club le va a sancionar con dos semanas de sueldo, que para Robinho son 302.000 euros. Garry Cook, director general de la entidad inglesa, ha reconocido que Robinho ha roto la disciplina del equipo y por tanto tiene que ser castigado. Garry Cook reconoce no saber por qué Robinho ha dejado la concentración del Manchester en Tenerife, pero no cree que no fichar a Kaká y la huida de Robinho a Brasil estén relacionados.
El ex futbolista del Real Madrid llegó a Manchester para ser la bandera de un club en construcción que iba a pelear con los grandes. A cambio, el Real Madrid se llevó 42 millones de euros que luego malgastó en el mercado de invierno. El brasileño quería cambiar de aires, aunque su primera idea era el Chelsea.
El club de Abramovich se plantó en una cifra inferior y Robinho, con la idea de irse metida en la cabeza, se marchó a Inglaterra. Pero fue a la entidad equivocada. Ahora quiere rectificar. No es Kaká, ni tampoco que quiera celebrar su cumpleaños este domingo en Brasil. Parece que Robinho pretende llegar a su destino, el Chelsea, aunque el camino haya sido más largo.
El brasileño está presionando para que el Manchester City le venda al equipo que ahora entrena su compatriota Scolari. Robinho es un jugador interesante para cualquier club. En el Real Madrid de Robben se le echa de menos.
Con el holandés por una banda y Robinho por la otra, el equipo de Juande sería mucho más desequilibrante. Los rivales tendrían que ocuparse de las dos bandas de ataque madridista. Y no como ahora. Robinho tiene regate, gol y buena visión de ataque. Es un futbolista valioso que está perdiendo el tiempo en un equipo sin posibilidades y por ahora sin planes de futuro como el Manchester City.
Aunque es joven, Robinho no tiene tiempo que perder. El Chelsea estaría dispuesto a cambiar al francés Anelka y a otro jugador, más dinero, por contratar a Robinho. Es un buen cambio, sobre todo si el brasileño no está contento en su club actual. El futbolista está dispuesto a emigrar a otro club cuanto antes y presiona para que al Manchester City no le quede más remedio que aceptar el traspaso de su futbolista estrella.