El valor de un voto en Galicia

El sistema electoral vigente premia a las provincias con menos habitantes, que quedan sobrerepresentadas. Para conseguir un diputado en Lugo se necesitan menos sufragios que en La Coruña o Pontevedra.

El valor de un voto en Galicia
El valor de un voto en Galicia

El tablero de juego en el que se deciden las próximas elecciones gallegas no ha variado mucho respecto a años anteriores. Se buscan los votos en todos los rincones, se baten todos los pueblos, todas las calles. Cualquier sufragio puede ser decisivo para dar el jaque mate al adversario.

En estos comicios, el número de electores censados en Galicia es de 2.646.872, y se baraja una abstención aproximada del 36 por ciento, eso sí, siempre pendientes del tiempo atmosférico, pues en tierras gallegas «chove».

Aunque en el 1-M habrá más papeletas que en los comicios de 2005, el censo electoral no engorda con nuevos votantes, sino que desciende por la baja natalidad. El voto exterior volverá a ser decisivo, ya que en la actualidad hay casi tantos electores gallegos en la diáspora (335.357) como habitantes en la provincia de Orense (355.473).

Han pasado cuatro años desde que Manuel Fraga, a sus 82 años, ganara las elecciones autonómicas por quinta vez consecutiva, pero esa vez se quedó a un escaño de la mayoría absoluta para poder gobernar. La clave estaba en la provincia de Pontevedra. El PP debía conseguir 8.160 votos más que el PSOE de entre los emitidos por los residentes ausentes de la provincia para sumar un escaño que le otorgara la mayoría. Esto suponía lograr un 70 por ciento de los votos emitidos, pero se quedó a las puertas por 7.000 votos.

El sistema electoral ha sido cuestionado muchas veces por los partidos políticos, ya que no es lo mismo residir en una u otra provincia a la hora de votar, porque el valor del escaño no es igual. Pero, ¿todos los votos valen los mismo? En los comicios anteriores, el PP de La Coruña consiguió 286.283 de los sufragios, lo que le otorgó 11 de los 24 escaños en juego. Los socialistas se hicieron con 220.745 votos y un total de 8 diputados, mientras que el BNG logró 136.782 y obtuvo 5 escaños. Sin embargo, en las mismas elecciones, los populares de Lugo recibieron 115.650 sufragios, alcanzando así 8 escaños. Por tanto, le costó menos alcanzar el escaño de Lugo que el de La Coruña, ya que para ello necesitó una media de 26.025 votos frente a los 14.456 que precisó en Lugo.

En estas elecciones, y en el caso de que fueran todos los gallegos del censo a votar, por ejemplo, en Pontevedra (873.894 censados), en la que están en juego 22 escaños en el Parlamento, le correspondería una media de 39.722 votos por escaño. Sin embargo, cualquier partido político en Lugo, que cuenta con 346.156 electores repartidos en 15 escaños, u Orense, con 355.473 votantes y 14 escaños, tan sólo necesitaría 23.077 y 25.390 votos de media, respectivamente, para alcanzar representación. Esto demuestra que el voto de un lucense vale más que el de uno de Pontevedra, lo que trae consigo una sobrerepresentación de las ciudades con menos habitantes.

 

Una votación decisiva
Las miradas también están puestas fuera de nuestras fronteras: Argentina, Venezuela, Brasil, Uruguay, México, Suiza, Francia..., pero también todas las sospechas. El presidente del PP de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, insinúa un posible «pucherazo» en las elecciones gallegas con «las sacas de la emigración», ya que el PSOE ha impedido que puedan votar en las mismas condiciones que los residentes en la comunidad. Así, le otorga un «suspenso» en transparencia a la Xunta de Emilio Pérez Touriño.

Del Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA), 117.882 pertenecen a La Coruña, 99.017 a Pontevedra, 74.461 son de Orense y 43.997 de Lugo. Es por eso que, una vez más, las miradas estarán puestas en Pontevedra, ya que se necesitan menos votos en esta provincia para lograr un escaño que en La Coruña.