El veto de Rusia termina con quince años de misión de la ONU en Georgia

EE UU, Reino Unido, Francia y Alemania critican la posición rusa y invocan el sufrimiento de la población civil.

El veto de Rusia termina con quince años de misión de la ONU en Georgia
El veto de Rusia termina con quince años de misión de la ONU en Georgia

La Federación de Rusia aumentó la tensión que mantiene con Georgia y vetó en la noche del lunes la resolución que hubiese autorizado la continuidad de la misión de los 130 cascos azules de Naciones Unidas desplazados en este país. Moscú terminó, así, con el mandato del organismo internacional que se inicio hace quince años. Los observadores internacionales desplegados en la antigua república soviética tenían el cometido de supervisar la zona que divide este país de la ex provincias separatistas de Abjasia y Osetia.
El veto de los rusos supone un nuevo escollo en las relaciones entre Washington y Moscú después de la guerra del pasado verano entre Rusia y Georgia, enfrentados por el control de los territorios separatistas. Precisamente, el representante ruso ante Naciones Unidas, Vitaly Churkin, aclaró ayer que «el mandato de la misión de la ONU ha sido eliminado por la agresión de Georgia contra Osetia del Sur el pasado agosto».
La embajadora de Estados Unidos ante Naciones Unidas, Rosemary DiCarlo, lamentó la decisión de Rusia. «Es la población civil la que sufre», explicó la diplomática. La votación de la resolución, respaldada por Estados Unidos y el resto de las potencias occidentales, obtuvo cuatro abstenciones: China, Libia, Vietnam y Uganda. Estos miembros del Consejo de Seguridad justificaron su decisión con que las principales naciones habían sido incapaces de alcanzar un acuerdo.
Después del veto de Moscú, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, emitió un comunicado en el que reconoció que «Naciones Unidas tomará todas las medidas necesarias para concluir la misión en Georgia el 16 de junio». De esta forma, Moscú utiliza el Consejo de la ONU para mostrar su poder y vuelve a un periodo de enfriamiento entre las dos potencias internacionales que recuerda a la contención de la Guerra Fría. Moscú y Tiflis libraron una guerra el pasado verano que se prolongó durante cinco días a consecuencia del estatus de las provincias georgianas de Osetia del Sur y Abjasia. Esta intervención militar rusa supuso la primera que se enviaba tropas al exterior con el objetivo de atacar, desde el colapso de la Unión Soviética ocurrido en 1991.

Al menos 39 detenidos en una protesta de la oposición
Agentes de la Policía de Tiflis, algunos de ellos de paisano y con los rostros cubiertos, cargaron ayer contra decenas de opositores que se manifestaron frente a la comisaría central de la capital georgiana y un total de 39 personas fueron detenidas durante la protesta. Los manifestantes protestaban por la detención de seis opositores acusados de estar implicados en los ataques contra varios miembros del Parlamento a la entrada de esa institución.