España se convierte en el «coladero» europeo de los abortos ilegales

España parece haberse consolidado como la meca del aborto ilegal. Y las interrupciones legales crecen cada año.

La Razón
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Barcelona / Madrid- El escándalo de las clínicas especializadas en interrupción voluntaria del embarazo con prácticas ilegales de la capital catalana no sólo ha puesto en evidencia el llamado «turismo del aborto» proveniente de Europa, un fenómeno que no es exclusivo de Barcelona –aunque es donde más se produce, por su cercanía con la frontera y el efecto del boca a boca– sino que también trae a colación el progresivo aumento del número de abortos «legales» que se producen en nuestro país año tras año.

El 5,7 por ciento de los abortos practicados en Cataluña en 2006 se practicó a extranjeras desplazadas ex profeso, de acuerdo con los datos aportados por la Generalitat. Estas 1.251 intervenciones perfilan el fantasma del «turismo abortivo», una sospecha que se ha amplificado a raíz del encarcelamiento del cirujano Guillermo Morín, su mujer y sus colaboradores, en cuyos centros se realizaban interrupciones que traspasaban la legalidad vigente.

Si bien el mismo lunes, día en que comenzó la operación, ya se apuntó, desde la sede de e-Cristians –la organización religiosa que interpuso la primera denuncia contra Morín, hace casi un año–, hacia un «importante flujo de desplazamientos de mujeres europeas con destino a Barcelona para interrumpir su embarazo, pese a provenir de países con una legislación poco prohibitiva», durante toda la semana han aparecido más datos que parecen corrobarar esta teoría.

Liberto Senderos, presidente del Instituto de Política Familiar de Cataluña (IPFC), no duda en afirmar que las clínicas de Barcelona eran una «empresa de aborto al por mayor». Para Senderos, 1.251 abortos es una cifra lo suficientemente llamativa para certificarse por sí misma, y añade dos razones: en primer lugar, «es un número que aumenta cada año» –en 2000 abortaron allí 999 mujeres no residentes en Cataluña, frente a las 1.946 de 2006–, y, además, el origen de las madres que abortan en la Comunidad «no procede de países de los considerados proteccionistas hacia el niño no nacido. Por ejemplo, en 2006, un 69,9 por ciento de estas madres procedía de Francia».

Fuentes de la investigación indicaron que el doctor Carlos Morín podía haber ideado una red de colaboradores –médicos de los países de origen– que derivaban a sus clientas a los centros de Barcelona a cambio de una comisión. Además, el cirujano podría tener convenios con tres importantes hoteles de Barcelona, donde alojaba a las pacientes antes y después de las intervenciones.

Frente a todas estas cifras, ¿cuál es la situación de la legislación española para que se den las condiciones ideales para atraer este tipo de «turismo»? El artículo 417 del Código Penal establece tres supuestos que permiten la interrupción del embarazo: bajo delito de violación, posibles malformaciones del feto y que sea necesario para evitar un grave peligro sobre la vida o la salud física o psíquica de la gestante.

Desventaja socioeconómica

Este tercer supuesto representa, para la mayoría de los expertos, un auténtico coladero de abortos, ya que únicamente ha de establecerse un examen psicológico que certifique el riesgo para la salud mental de la madre. Desde el documento «Aborto sin riesgos» de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya se refleja que bastanes legislaciones no especifican «qué aspectos de la salud están involucrados» y recalca que muchos países han incluido en este tercer supuesto «la angustia que provocan circunstancias socioeconómicas desventajosas», circunstancias que se añaden en la legislación británica, por ejemplo. En España, casi el 97 por ciento de los abortos se acogen a él.

Muchos países de Europa permiten abortar hasta las 12 semanas sin supuestos legales, como es el caso de Francia, Alemania, Bélgica, Dinamarca, Grecia o Noruega, entre otros. El más permisivo es Holanda, donde es libre hasta la semana 24, y el más restrictivo, Portugal, que sólo lo permite hasta la décima. En Reino Unido, la ley que legalizó el aborto cumple ahora 40 años, aunque el Gobierno se plantea reducir de 24 a 20 las semanas máximas para la interrupción. El ránking por número de abortos lo encabeza Francia (210.000), seguida de Reino Unido (194.000), Rumanía (191.000), Italia (136.000), Alemania (129.000) y España, con unos 90.000 en 2005. Cada 25 segundos se produce una interrupción quirúrgica voluntaria en la Unión Europa de media.

El país Transalpino se encuentra entre los más flexibles, al permitir abortar hasta en 90 días sólo por motivos económicos o por prescripción médica sin casi restricciones.

Nuevo récord de abortos

De acuerdo con los cálculos del IPF, «a falta de que el Ministerio de Sanidad comunique las estadísticas oficiales de abortos en 2006, cosa que suele hacer con un año de retraso», se rozará la cifra de los 100.000 en el pasado ejercicio, con un aumento de alrededor del 8 por ciento con respecto a 2005, batiendo la marca del año anterior, una tónica que se repite desde su despenalización en 1985.

Con estos datos, el acumulado de abortos practicados en España supera los 1,1 millones en las últimas dos décadas, convirtiéndose en «un método anticonceptivo más». Cada día, «270 niños dejan de nacer en nuestro país, uno cada cinco minutos», convirtiéndose en «la primera causa de mortalidad» no natural. Uno de cada seis embarazos termina prematuramente en el quirófano, el 16,5%.

Un 87 por ciento de las interrupciones se realizan en clínicas abortistas. El 56 por ciento de las mujeres que se someten a un aborto trabajan por cuenta ajena y un 64 por cien son solteras. Su edad media, 25 años.

Por comunidades, y a tenor de los datos del IPF, correspondientes al pasado ejercicio, Madrid registró más de 22.000, seguida de Cataluña, con apenas un millar menos, y ya a bastante distancia, Valencia, con algo más de 10.000.

El IPF criticó que el Gobierno no promueva políticas de prevención y de apoyo a las familias y a las mujeres solteras o con pocos recursos que se quedan embarazdas. «Se debe reorientar la política de salud y sexualidad, cuya ineficacia ha disparado los abortos en España, dijo Eduardo Hertfelder, presidente nacional del IPF. El número de abortos se ha duplicado en España en los últimos 10 años, siendo nuestro país el que ha experimentado un mayor incremento dentro de la UE.

 

- En esta información han participado Celia Maza (Londres) y Darío Menor (Roma).