«Hay que desterrar la idea de que el cáncer es irreversible»

El doctor es miembro del comité que otorga las Becas y el Premio Severo Ochoa en investigación biomédica

Con la misma cercanía con la que resuelve las dudas de los oyentes de «La mañana» de la Cope en el consultorio «¿Qué me pasa, doctor?», Enrique de la Morena responde a nuestras preguntas. Además de ser un reconocido especialista en análisis clínico, el doctor es miembro del Comité Científico de la Fundación Ferrer para la Investigación, que otorga el Premio Severo Ochoa y dos Becas de Investigación Biomédica. La convocatoria para ambas distinciones ya está abierta. «El primer premiado fue, en 1985, el profesor Eugenio Santos, que hoy dirige un centro de investigación oncológica en Salamanca. No hay más que ver cómo los galardonados son hoy figuras de la investigación en España», afirma.

 

–¿Es España un país que facilite la investigación?

 

–Somos un país en el que hay bastante desarrollo de la investigación. Lo que no hay son empresas como la Fundación Ferrer que otorguen premios y becas. Pero España siempre ha tenido grandes investigadores. La prueba de ello son don Santiago Ramón y Cajal y don Severo Ochoa, dos Premios Nobel. Luego hay profesores que por desgracia han desaparecido, como Alberto Sols o Carlos Asensio, que han marcado un hito. Gracias a Dios aún sigue al pie del cañón uno de los discípulos predilectos de don Severo, el profesor Santiago Grisolía.

 

–¿Es la fuga de cerebros la prueba palpable de que no hay medios en nuestro país?

 

–España no cuenta con medios económicos para dedicarse en exclusiva a la investigación. No está muy bien pagada. Hay muchos científicos que se marchan al extranjero. Algunos, como el profesor Santos, están llevando a cabo investigaciones sobre los oncogenes en Salamanca, pero las empezaron en EE UU. Es muy difícil que regresen a España. En el centro de investigación de Ferrer Internacional en Barcelona hay libertad para desarrollar una investigación. Pero sólo es un centro.

 

–Tenemos un buen pasado y un buen presente investigador. ¿Cómo ve el futuro?

 

–Con optimismo. Están saliendo jóvenes valores con una formación muy seria, sobre todo en Bioquímica. Eso lo decía Carlos Ferrer Salat todos los años cuando entregaba el premio; España estaba en el puesto 22 y ahora está en el séptimo en cuanto al desarrollo de la bioquímica.

 

–Hablando de investigación, ¿cuáles son los últimos avances de la lucha contra el cáncer?

 

–El doctor Joan Massagué ha sido premiado por su estudio sobre las metástasis. También están los trabajos desarrollados por Eugenio Santos. Hay que desterrar la idea de que el cáncer es una enfermedad irreversible. A través de fármacos y técnicas quirúrgicas, puede resolverse como cualquier otra enfermedad.

 

–¿Cómo ha vivido la evolución de la gripe A?

 

–Desde el principio se veía que era una gripe como la de todos los años. En México, cuando se desarrolló el virus, pensaban que era un proceso catarral, no viral. Daban antibióticos, que no servían de nada, y la gente se moría. Cuando se supo que era un virus, empezó a tratarse con antivirales y no habido muertes. Ahora probablemente se ha desarrollado otra vacuna específica. Hay que recomendar a todo el mundo que se vacune de la gripe.

 

–¿Qué opinión le merece el anteproyecto de Ley del Aborto?

 

–Como médico no estoy de acuerdo con ninguna ley que permita abortar. Lo que hay que hacer es apoyar a las embarazadas y que ese crío se desarrolle en las mejores condiciones. Como científico no puedo admitir el aborto: en cuanto hay fecundación, diga lo que diga la ministra Aído, se está desarrollando un ser vivo. Lo quieran o no, es un crimen.

PERFIL: diagnóstico en las ondasDoctor en Medicina por la Universidad Complutense, Enrique de la Morena se formó como investigador en Kansas City (EE UU) y fue jefe del departamento de Bioquímica y Enzimología de la Fundación Jiménez Díaz (especialidad que actualmente enseña en la Universidad Autónoma). Actualmente dirige el servicio médico del Hotel Westin Palace de Madrid y colabora en «La Mañana» de la Cope. Fruto de esta participación ha publicado el libro «¿Qué me pasa, doctor?» (Ed. Buenas Letras), con el que trata de resolver las dudas más frecuentes de los oyentes.