Ibarretxe hace coincidir los comicios vascos con los gallegos

El lendakari afrontará sus cuartos comicios con el lastre del fiasco de su consulta soberanista.

VITORIA- El País Vasco inaugurará el mes de marzo en las urnas. El lendakari ha deshojado por fin la margarita y ayer convocó las elecciones autonómicas vascas para el próximo 1 de marzo, lo que hará que por primera vez coincidan con los comicios gallegos. Juan José Ibarretxe firmará el lunes el decreto de convocatoria de las elecciones y de disolución del Parlamento Vasco, que será publicado al día siguiente en el Boletín Oficial del País Vasco. A partir de ese día se pondrá en marcha la maquinaria electoral que culminará con una de las convocatorias más reñidas de los últimos tiempos (el «euskobarómetro» arroja un empate técnico entre PNV y PSE): el 2 de febrero se proclamarán las candidaturas y la campaña se celebrará entre el 13 y el 27 de ese mes.
El anuncio del lendakari –que transmitió un «agradecimiento especial» a sus socios de gobierno, EA y EB, y rechazó sentirse «frustrado» por no haber podido celebrar el referéndum soberanista– no ha dejado indiferente a nadie. El PSOE criticó que Ibarretxe haga coincidir la campaña con el juicio que se celebrará contra él en el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco por reunirse con la ilegalizada Batasuna. El PP, por su parte, celebró la decisión del lendakari porque, a su juicio, el tripartito está agotado.
Por parte del PSOE –que está ante la gran oportunidad de sentar a uno de los suyos en la Lendakaritza– fue su vicesecretario general, José Blanco, el encargado de valorar el anuncio del jefe del Ejecutivo autonómico. Blanco no se anduvo por las ramas. «El zapato aprieta –dijo–, el PNV y su lendakari están desesperados y por tanto han renunciado a lo que es una seña de identidad, que es la singularidad de sus propias elecciones, para hacerlas el mismo día que las elecciones gallegas», informa Ep. Para el dirigente socialista la «estrategia» de Ibarretxe de hacer la campaña electoral coincidiendo con su juicio y «hacerse de nuevo la víctima» no le va a «funcionar», porque los ciudadanos «ya se dan cuenta de que éste no es el camino a seguir y, por tanto, apostarán por el cambio y por el futuro que representa Patxi López». Mientras, la responsable de Política Social del PSE, Isabel Celaá, criticó la «falta de respeto» y de «sensibilidad» del lendakari al elegir el 1 de marzo.
El PP «cree en España»
Mientras, el vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, calificó de «gran noticia» que las elecciones vascas se celebren el próximo 1 de marzo, el mismo día que los comicios gallegos, porque el Partido Popular «cree en España» y tiene «el mismo discurso» en ambas comunidades, algo que, en su opinión, no pueden decir los socialistas. «Al PSOE no le va tan bien porque en Galicia dice una cosa y en el País Vasco, otra», aseguró. Su compañero de partido Leopoldo Barreda, portavoz del PP vasco, cree que Ibarretxe tiene «prisa» ante el «agotamiento» del Gobierno vasco y el «deterioro» de las relaciones entre sus socios. «En el fondo es un reconocimiento del fracaso de su política de pactos», concluyó.
El propio lendakari no quiso entrar en polémica respecto a la fecha elegida y se limitó a recordar que «cada uno tiene libertad para convocar elecciones cuando lo crea oportuno». EA, uno de sus socios de gobierno, tampoco aprecia obstáculo alguno. Su portavoz, Mikel Irujo, cree que no se puede poner ningún pero a la coincidencia con la cita electoral en Galicia porque «se trata de otra nación, otro país».
El presidente de la Xunta de Galicia, Emilio Pérez Touriño, tampoco aprecia ninguna «interferencia» entre ambas convocatorias. «Estamos en comunidades autónomas cada una con su propio espacio político, cada una con su propia capacidad de autogobierno, cada una con su problemática», señaló.
Más crítico se mostró el secretario general del PP gallego, Alfonso Rueda, para quien la coincidencia de fechas demuestra a las claras que Touriño «no pinta nada» a ojos del Estado y que el presidente de Galicia «queda en ridículo» después de «marear durante meses» con el día de los comicios.
Las elecciones autonómicas vascas del 1-M serán las novenas desde la restauración de la democracia, unos comicios en los que los vascos han elegido a tres presidentes: Carlos Garaikoetxea (1980-86), José Antonio Ardanza (1986-98) y el propio Ibarretxe (elegido por primera vez en 1998 y que revalidó el cargo tras las elecciones de 2001 y 2005).
Cuartos comicios de Ibarretxe
Las próximas elecciones, por tanto, serán para Ibarretxe los cuartos comicios a los que se presente como candidato a lendakari, tras tomar el relevo, en 1998, del anterior presidente vasco, José Antonio Ardanza, también del Partido Nacionalista Vasco.
Investido por primera vez en enero de 1999, en plena tregua de ETA, Ibarretxe ha liderado tres legislaturas marcadas, la primera de ellas, por los pactos de Estella y de legislatura con Euskal Herritarrok, que quedaron invalidados por la ruptura de la tregua de la banda terrorista. La segunda, por la propuesta del Plan Ibarretxe y la ilegalización de Batasuna por el Tribunal Supremo, y la tercera, por la consulta popular que convocó para el 25 de octubre pasado y que anuló el Constitucional.