«La emoción está bajo sospecha»

El autor publica «A contrarreloj», una novela negra que recrea la épica del Tour

Eugenio Fuentes, en la Feria del Libro de Madrid

Tiene la vocación de ser un escritor huidizo que se niega a amoldarse a los estereotipos de la novela negra. La última prueba: «A contrarreloj» (Tusquets). En la obra de Eugenio Fuentes hay un detective, sí, y un crimen, pero elude territorios comunes como la mafia o la marginalidad, para situar la acción en el Tour de Francia. ¿Quizá fue el dopaje que existe en el ciclismo la espita que activo la trama? «No se puede hablar de ciclismo sin, lamentablemente, citar el dopaje, pero me interesaba más ahondar en la épica de este deporte. Podríamos decir que la novela me vino a mí, no en vano el protagonista, el detective Ricardo Cupido, siempre va en bicicleta...», afirma. Los escritores no han tenido demasiada querencia por el deporte como materia prima para sus novelas, algo de lo que Fuentes se lamenta por desaprovechar un mundo que puede ser un espejo de la vida: «Sólo hay que ver el Tour: existe la lealtad, pero también la traición, las trampas, gregarios que sirven a alguien que no lo merece...».
Estructurada de forma que cada capítulo sea una etapa del Tour –«le aporta dinamismo pero también tiene el inconveniente de que se tiene que resolver la acción en 21 etapas, sí o sí», apunta–, por supuesto que planea el misterio en las páginas, pero entre líneas va tomando forma una historia de amor. Y es que una de las cruzadas literarias de Eugenio Fuentes es reivindicar la emoción y una de sus obsesiones desentrañar la pérdida de la inocencia espiritual. «Me entusiasma conmoverme y, ahora mismo, los sentimientos y la emoción están desprestigiados, bajo sospecha, y yo me rebelo contra ello», explica.
Fuentes no se identifica con la novela negra social. Carece de la intención de dar testimonio de las convulsiones de su tiempo. Simplemente no se siente cómodo. Prefiere centrarse en la psicología de los personajes. De ahí que considere a Juan Carlos Onetti como su padre literario y, lejos de tener como referentes a Raymond Chandler o Dashiell Hammett, opte por Cervantes, Clarín, Faulkner y la mirada compasiva de Galdós. La aplica sin complejos su detective Ricardo Cupido, que después de cinco novelas tiene cuerda para rato.


Un escritor sin ínfulas
A sus 51 años, Eugenio Fuentes está considerado como una de las voces más sólidas de la literatura negra. Lejos de ser un escritor ensimismado –«los escritores tenemos la costumbre de hacer de nuestro yo un espectáculo»–, cree que una de sus labores principales es contestarse y contestar una pregunta: ¿Qué ocurre en la calle que no sucede en los libros? Ha intentado responderla con su obra, traducida en doce países. Entre las más destacadas están «La sangre de los ángeles» (2001) y «Cuerpo a cuerpo» (2008), que ganó el Premio Brigada 21 a la mejor novela policiaca escrita en castellano.