La Ertzaintza «carga» contra el primer desafío de ANV tras la suspensión

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Bilbao- El centro de Bilbao se convirtió ayer en un auténtico campo de batalla después de que la Ertzaintza, en cumplimiento del auto del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, impidiese la celebración de la marcha ilegal convocada al mediodía en apoyo de ANV y el PCTV. El resultado de los incidentes acaecidos tras disolver a los manifestantes fue de cuatro personas detenidas por su presunta participación en los desórdenes y cuatro heridos leves, entre ellos, dos mujeres que increparon a los manifestantes y un ertzaina que fue trasladado a un centro asistencial. Los daños materiales también fueron cuantiosos. Según un portavoz de Ayuntamiento bilbaíno, los proetarras volcaron, desplazaron o destrozaron 315 contenedores.

Brutal ataque

Y es que, durante más de una hora, los simpatizantes de la izquierda abertzale la emprendieron contra el mobiliario urbano: cruzaron y quemaron contenedores, volcaron algún coche y un autobús en la calle Hurtado de Amézaga y causaron desperfectos en varios establecimientos y entidades bancarias de las principales arterias de la capital vizcaína.

Pese a que Garzón había prohibido la manifestación convocada por «electos independentistas» al entender que se enmarcaba en la suspensión de actividades del PCTV y ANV decretada el pasado viernes, miles de simpatizantes de ambas formaciones se congregaron en la zona de la Plaza Aita Donosita, punto de partida de la marcha, ante la intención anunciada por sus convocantes de mantener la convocatoria. Entre los asistentes se encontraban dirigentes de Batasuna como Karmelo Landa, la portavoz de ANV, Arantza Urkaregi, el secretario general del sindicato LAB, Rafa Díez Usabiaga, y varios parlamentarios del PCTV, según informó Europa Press.

Ante el amplio despliegue policial que bloqueaba la marcha a través de la calle Autonomía, la cabecera de la manifestación compuesta por un centenar de personas optó por realizar una sentada mientras coreaba gritos en contra del PNV y a favor de la independencia y consignas como «ANV adelante» o «La lucha es el único camino». Pero después de media hora de tensa espera, el grueso del grupo decidió avanzar por las vías adyacentes, tras una pancarta que rezaba «A favor de los derechos de Euskal Herria. Stop al Estado de Excepción». Fue entonces cuando la Ertzaintza realizó la primera de las varias cargas en las que se tuvo que emplear para evitar que la manifestación se llevara a cabo por un recorrido distinto al previsto. A partir de ese momento se sucedieron las carreras entre los policías y los manifestantes, así como los incidentes, que fueron supervisados por el propio alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, a quien más de un viandante mostró su apoyo ante el desolador panorama que sembraron los violentos en el corazón de la villa.