La OTAN frente a una nueva era

El primer objetivo de la OTAN era mantener a «los americanos dentro, a los rusos fuera y a los alemanes debajo».

La OTAN frente a una nueva era
La OTAN frente a una nueva era

Berlín- «Dos décadas después de la caída del Muro de Berlín, la vida en paz y en libertad se ha convertido en una obviedad. Sin embargo, no podemos olvidar a quién se lo debemos agradecer». A punto de cumplir 60 años, la OTAN afronta una fase de reformulación. Los retos, enemigos y medios tecnológicos actuales no pueden ser más diferentes de aquellos que la vieron nacer el 4 de abril de 1949. La amenaza que la originó, una hipotética invasión soviética de Europa Occidental, se esfumó hace cuatro lustros entre los últimos cascotes del Telón de Acero, como esta semana evocaba Angela Merkel.La canciller germana sabe bien de lo que habla. Más de la mitad de su vida transcurrió al otro lado de esa enorme cicatriz que desgarraba el continente en dos universos opuestos. Para ella, como para los millones de europeos, la utilidad de la Alianza Atlántica es incuestionable. «Alemania tiene muchas cosas que agradecerle a la OTAN y a la solidaridad de sus aliados», reconoce Merkel.Precisamente fue la derrota de Alemania en 1945 la que terminó con una armonía entre los Aliados sólo sustentada en la monstruosidad del enemigo común, el Tercer Reich. Norteamericanos y soviéticos abandonaron las trincheras como superpotencias hegemónicas, unidas en la guerra pero enfrentadas en la paz por ideologías irreconciliables. Sólo dos años después, los gobiernos francés y británico rubricarían el Tratado de Dunkerque, un primer acuerdo para unirse ante una improbable agresión alemana. En realidad, para entonces, los temores de París y Londres ya no provenían de un Berlín en ruinas, sino de Moscú, epicentro de un imperio armado hasta los dientes por tres millones de soldados.La escalada estalinista confirmará los peores temores de Occidente. La URSS no se conforma con sus nuevas y ampliadas fronteras, sino que se extiende por Europa Central sin reparar en la voluntad de sus ciudadanos. El Congreso estadounidense aprueba en junio la resolución Vandemberg, que faculta a la Casa Blanca para conformar alianzas en tiempos de paz. El aislacionismo norteamericano había muerto; acababa de gestarse el embrión de la OTAN.En abril de 1949, doce países alumbrarían en Washington el Tratado del Atlántico Norte. Su eje principal, el artículo cinco, contempla «el empleo de la fuerza armada para restablecer y asegurar la seguridad en la región del Atlántico Norte» en caso de agresión exterior contra algún estado miembro. Simbólicamente, durante los siguientes 30 años, sólo tres países ingresarán en la OTAN: Grecia y Turquía en 1952, y Alemania Occidental en 1955. El rearme de esta última, diez años después de la derrota del nazismo, conllevará la creación del Pacto de Varsovia, la respuesta comunista a la Alianza Atlántica.Entre Francia y AlemaniaComienzan los 60, la Alemania Oriental encarcela a sus habitantes tras el Muro de Berlín y la Guerra Fría alcanza su punto más caliente, –la crisis de los misiles de Cuba– la OTAN se confirma como fiable piedra angular de la arquitectura de seguridad europea. Como consecuencia, el derrumbe del Bloque del Este, que terminará por devolver al mapa unos territorios en los que la posguerra de 1945 se alargó casi medio siglo.Que la cumbre del 60 aniversario de la OTAN se concelebre el próximo fin de semana entre Francia y Alemania, dos enemigos acérrimos que ahora mantienen una Brigada militar conjunta y abogan por servir de puente entre EE UU y Rusia, ilustra lo logrado por la Alianza. También lo mucho que ha cambiado el mundo desde su fundación, y la necesidad de replantear sus metas. El objetivo del primer secretario de la OTAN, lord Ismay, de mantener a «los americanos dentro [de Europa Occidental], a los rusos fuera y a los alemanes debajo» reclama una digna pero definitiva jubilación.

Obama vuelve a Europa Barack Obama llega mañana a Europa en la que será su primera gran gira al exterior desde que llegó al poder el 20 de enero. El presidente de EE UU tiene varios objetivos en el continente además de discutir el jueves la crisis económica en la cumbre del G-20 en Londres.- Obama instará a sus aliados europeos a apoyar su nueva estrategia para Afganistán, y dirá a los socios de la OTAN que su seguridad podría estar en riesgo si el país asiático cae en el caos. El presidente estará el viernes en Estrasburgo para conmemorar el 60 aniversario de la OTAN, fiesta que continuará el sábado en Baden-Baden, Alemania.- Después irá a Praga, donde participará en una reunión de la UE sobre la proliferación nuclear y las amenazas tanto armamentísticas y cibernéticas.