La vida secreta de los detalles

«Las cosas que realmente importan en la vida no son cosas». Bajo esta sencilla premisa, la realizadora explora el lado positivo de la vida.

La estructura narrativa de historias paralelas, creada por Robert Altman en «Vidas cruzadas», ha dado grandes éxitos al cine mexicano en los últimos tiempos, sobre todo a uno de sus referentes, Alejandro González Iñárritu. Influida o no por su compatriota, la también mexicana Andrea Martínez debuta en la realización con «Cosas insignificantes», un filme que explota la citada fórmula para contar, según la realizadora, que «son los pequeños detalles los que dan valor a la vida».

Historias cruzadas

La narración se articula a través de sencillos objetos «que carecen de valor intrínseco. Son las historias que hay detrás las que les aportan significado», asegura Martínez. El reparto de esta coproducción hispano mexicana está encabezado por Carmelo Gómez, un pediatra que atraviesa un momento difícil en su relación de pareja con Lucía Jiménez; Bárbara Mori, una madre de clase alta a la que parece no importarle hijo; y la joven Paulina Gaitán, que guarda una caja con todas esas «cosas insignificantes» que acaban encontrando sus nexos de unión.

La localización del filme, México D.F., fue una de las decisiones de producción que la directora tuvo claras desde el principio porque «simboliza la idea que subyace en la película: dentro de todo lo gris que puede ser la ciudad siempre surjen momentos de belleza», explica. Pero la posibilidad de hacer la película no surgió en esta urbe. Fue en un taller de guión en Sundance donde la idea de Martínez despertó el interés de Bertha Navarro, una productora asociada a Guillermo del Toro. «Se implicó mucho en el proyecto, mientras que la participación de Del Toro fue esporádica, pero nos abrió muchas puertas», confiesa la realizadora.

Durante la presentación del filme, Carmelo Gómez se mostró entusiasmado con «Cosas insignificantes», hasta el punto de hablar sobre ella como «una de esas películas que tienes en tu currículum con orgullo, como "Días contados"y "El perro del hortelano"», explicó el actor, que calificó su papel de «protagonista a medias, porque es uno de esos personajes con un conflicto interno que no generan acción, sólo observan la realidad».