Literatura

«Millennium» la clave del éxito

«La reina en el palacio de las corrientes de aire» y la película disparan de nuevo las ventas de la trilogía. Todavía queda por delante mucho Larsson.

«La reina en el  palacio de las corrientes de aire» se ha convertido esta semana en el libro estrella de las librerías
«La reina en el palacio de las corrientes de aire» se ha convertido esta semana en el libro estrella de las librerías

Lo dice una compañera de trabajo con absoluta claridad. «Estoy deseando dejar todo ésto para irme a casa para leer. Paso de quedar con nadie». Un resumen perfecto, y muy a mano, por cierto, del fenómeno Larsson. La expectación que generó el final interrumpido de «La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina», y la impaciencia por conocer el desenlace de la trilogía ya habían disparado las ventas del tercer volumen de la saga en francés. Su publicación en español ya sólo era una cuestión de cifras que se redondeó el primer día en un número redondo: 200.000 ejemplares vendidos. «Lo que más me interesa son los aspectos sociales que narra, para mí desconocidos, de la realidad de Suecia. Habla de un mundo que jamás he visto», comenta María José, que acaba de adquirir «La reina en el palacio de las corrientes de aire» (Destino). La raíz del éxito está clara para los libreros. A diferencia de otros «best seller», como Harry Potter, la serie de «Millennium» está dirigida a un público más amplio. «El abanico de edad–comenta un encargado de la Casa del Libro de la Gran Vía de Madrid– oscila entre los 17 años y los señores mayores». Desde que se lanzó la primera parte, «Los hombres que no amaban a las mujeres», los títulos de Larsson se encuentran entre los más reclamados por los lectores. En la Feria del Libro de El Retiro han sido los triunfadores, y lo curioso es que la edición de la última secuela ha relanzado, de nuevo, las partes anteriores, como confirman en varios puntos de ventas de Madrid. Relanzamiento«Aunque no te lo creas hay mucha gente que los está descubriendo ahora. Está funcionando el boca a boca, y los dos primeros tomos han vuelto a colocarse muy bien», comentan en la Fnac. La editorial ha confirmado a este diario que, desde Sant Jordi a la Feria del Libro de Madrid, se han vendido 150.000 ejemplares de «Los hombres que no amaban a las mujeres» y unos 100.000 de «La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina». «Son frescos, espontáneos y están muy bien escritos. Me interesa bastante el argumento y los personajes. Sobre todo ella. Tiene el atractivo de la rareza», confiesa Miguel. Los lectores que se acercaron este jueves por las librerías muchas veces no cogían un solo ejemplar, sino dos. Uno para ellos y otro para regalar; otros cogían la segunda parte y la última; y había, incluso, quien se abalanzaba sobre los tres. «No los he leído, pero me han dicho que están muy bien», comenta un chica joven. A Victoria lo que le gusta es «la historia de misterio y la forma que tiene el autor de narrarla. Salander resulta muy intrigante. Mikael Blomkvist no me gusta. Me parece soso. Pero ella sí porque defiende a las mujeres, aunque jamás la tendría como amiga», matiza. Los lectores traen en la cabeza las preguntas pendientes que no se han resuelto en la anterior entrega y abren las páginas con inquietud para mirarlas, leer un fragmento y saltar unas hojas hacia adelante. «Yo me enteré por la gente, lo leía en el metro», comenta una mujer; Elena, una de las primeras en comprarlo, reconoce que se dejó influir por los comentarios que oía a las amigas; Miguel se enteró de la existencia de las novelas a raíz del fallecimiento de Stieg Larsson; José Luis, por un comentario en la radio, y una adolescente porque se lo regaló su madre. Marina y Carmen coinciden en lo que más les gusta: «Es que la historia te engancha y no la puedes soltar. No paras de leer hasta que has llegado al final». No hubo fiestas por la noche ni las librerías tuvieron que improvisar horarios especiales. No hacía falta. Los seguidores de estas obras son distintos. Huyen de las aglomeraciones y el nerviosismo de los tumultos adolescentes. Pero, sin embargo, no paran de entrar en las tiendas. En las filas de las cajas casi todas las personas llevan un «Larsson» en la mano. La diferencia entre los libros de este autor y otros «best seller» se recordará por su duración. «Van a ser unos títulos de largo recorrido. Hay libros para los que el primer día que salen a la venta es fundamental para sus resultados. Esta trilogía es diferente. Su venta se extenderán en el tiempo», comentan en la Casa del Libro. Para Patricia, lo más atractivo de la trilogía «es que parece muy real, como si estas cosas pudieran pasarme a mí, aunque sé que es imposible». Los libreros confiesan que otra de las causas de la aceptación de esta saga es la proximidad de los personajes (incluida Lisbeth Salander, lo que parece casi imposible) y el punto de veracidad que transmite la intriga.Aunque Tamara prefiere otros aspectos de la saga: «Me atraen los protagonistas: Mikael Blomqvist y Lisbeth Salander. Sobre todo ella. Me intriga qué le pasará y el secreto de su pasado, que se va revelando poco a poco. Pero Lisbeth me encanta por su aspecto duro. Hasta que lleguemos a la última página no sabremos todo lo que ha ocurrido. Eso me intriga», reconoce. El aspecto periodístico de los tres libros ha interesado a Teresa, que trabajó en un medio de comunicación. «Me interesa ese punto del autor que defiende al débil. Él sale a proteger a los indefensos. Eso es lo que intentamos, de vez en cuando, los periodistas, aunque no siempre podamos», bromea. PeriodismoQuizá por eso, ella prefiere el personaje de Mikael Blomkvist al de Lisbeth Salander: «A ella no la acabo de coger el punto». Y después señala riéndose: «La parte de ciencia ficción de la trilogía es precisamente el ambiente periodístico». A Patricia, que avanza con dos ejemplares, lo que más le interesa son las extrañas relaciones que se establecen entre los diferentes protagonistas de los libros. «Es un poco extraño eso de que Blomkvist esté con una mujer que está casada y que al marido le dé igual». Marina y Carmen son dos adolescentes que se han acercado a una librería para regalar la tercera parte. «No solemos leer mucho, pero este tipo de trilogías sí que nos gustan, porque te enganchan y te animan a continuar». Los motivos que han encumbrado a los títulos de Larsson parecen ser tan amplios como el número de sus lectores. Crítica social, relaciones extrañas, asesinatos, intriga, personajes carismáticos... Todos conocen la receta de lo que es un «best seller», pero, parece que un éxito no depende de los ingredientes sino de la manera de cocinarlos y prepararlos. Con ingredientes semejantes algunos no han conseguido ni remotamente un éxito de esta envergadura. «Me han dicho que son muy buenos, pero no sé ¿Tú que crees?», pregunta Paula. La librería está llena de personas que entran y cogen un libro de Stieg Larsson. Cada uno tiene un argumento diferente para defender su compra. «Sobre todo me interesa esa trama de las empresas que describe tan bien –especifica María José–. Yo he trabajado en un banco y conozco perfectamente a lo que se refiere. He visto eso, y más, y te aseguro que daría para otra trilogía».