Nadie en Barcelona alzó la voz para condenar el asesinato

La Razón
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Salvo el suyo, todos los partidos en los que Zapatero se ha apoyado para gobernar estos cuatro años protagonizaron ayer en Barcelona una multitudinaria manifestación de protesta. En principio, era contra el caos ferroviario, pero en ralidad fue a favor de la independencia: «Somos una nación y decimos basta», fue el lema que encabezaba la marcha, con CiU, ERC e IU detrás. Hasta el histórico socialista Maragall y el presidente del Barça, Laporta, se sumaron a la protesta contra Montilla y Zapatero. El Gobierno asiste a un fin de Legislatura apuñalado por sus socios, tras alimentarlos en sus aspiraciones soberanistas. Pero lo más grave fue que de las decenas de miles de manifestantes ni uno solo alzó la voz para condenar el atentado terrorista. Sin duda, estaban demasiado ocupados en coger el tren de la indepedencia para inquietarse por ETA.