Rumbas contra la crisis

Se le canta a la pasión, a las flores, a las cosas que no huelen... Pero, ¿a la crisis? Sí, señor. El veterano grupo «Siempre así» se sirve de la recesión planetaria para volver a la esencia de las rumbas que les lanzaron a la fama -y a cantar en la boda de las Infantas Doña Elena y Doña Cristina- en su nuevo trabajo «El amor es otra cosa». Y es que su primer single «Completamente tieso» cuenta las dificultades de un enamorado para rendir pleitesía a su Julieta por culpa del «maldito parné». Una gotita de alegría «Cada disco refleja los estados de ánimo del tiempo que nos ha tocado vivir, y la canción refleja que el amor está por encima del dinero y de las hipotecas, puede con todo», comenta Rafa Almarcha, incansable al frente del grupo. «Hay que tratar este mal momento con una gotita de alegría», apostilla Ángel Rivas, que no suelta la pandereta en cuanto sube al escenario. Así ocurrió durante el concierto de presentación en Madrid, en la discoteca Joy Eslava, donde contaron como padrino a José Manuel Soto, que les apadrina en este disco con un tema, dentro del «Vamo a escuchá», el espacio reservado en todos y cada uno de sus trabajos para «coger clásicos universales y llevarlos a Sevilla». Véase la versión del «A mí manera» de Sinatra que les hizo populares. Ahora le ha tocado a «Ne me quitte pas» y «La vida en rosa». «Cantamos a Francia porque la primera dama es compañera de profesión», bromean. «Siempre así» nació del coro de niños de la Hermandad del Rocío de Triana y ahora sus ocho componentes están casados y entre todos suman 18 hijos, una gran familia que se ganó a golpe de guitarra y palmas con su último trabajo, «La Misa de la Alegría», al cardenal de Sevilla, Carlos Amigo, que les permitió estrenarlo en la catedral hispalense. Himno a la selección Y aunque confían en presentar sus canciones al Papa y hacer un directo en Senegal -donde colaboran con un proyecto misionero-, de momento en septiembre presentarán la canción oficial del centenario de la Federación Española de Fútbol, escrita por César Cadaval -la mitad de Los Morancos- y que cantan con Soto. «No es el himno de España ni tiene trasfondo político alguno, simplemente se trata de cantarle a la selección», aclara Sandra Barón. La maqueta ya circula por internet y ellos confían en que los jugadores se animen, al menos, a acompañarles en el estribillo. «Tampoco tenemos miedo a que nos encasillen, es el sino de nuestra vida, nos han tachado de pijos peperos y otras muchas cosas, pero a estas alturas de nuestra carrera, nos da un poco igual», concluye Rafa.