Eurocopa

Torres solo en el infierno

Del Bosque dará descanso a Villa en Turquía y jugará con un único delantero y dos extremos. «Vamos a hacer algún cambio», reconoce el seleccionador

Villa bromea con Casillas durante el entrenamiento de ayer en Estambul
Villa bromea con Casillas durante el entrenamiento de ayer en Estambul

Madrid- «La entrada de Silva y Mata nos abrió el campo. Fue otro partido», admite Vicente del Bosque. Cuando puso extremos en el campo, en la segunda mitad del partido del sábado contra Turquía, España se manejó mejor, con más soltura y sin estrellarse permanentemente contra el atasco provocado por la defensa turca. El seleccionador tenía dos opciones para abrir el campo contra los turcos, quitar un delantero o un medio centro. Y está dispuesto a elegir la que mejor le funcionó a Luis Aragonés en la pasada Eurocopa, con Fernando Torres como delantero único. Por detrás le espera una línea de tres, con Xavi en el medio y dos futbolistas, que elegirá entre Silva, Riera y Mata por los extremos. Del Bosque quiere cambiar, pero se niega a admitir que la selección jugara mal el pasado sábado. «Ha quedado la imagen de un mal partido de España, pero no fue tan malo. Quiero ser positivo. Aunque es verdad que en el primer tiempo Turquía nos impidió jugar, en el segundo fuimos mejores y merecimos el triunfo. Tengo mis dudas de que fuese un mal partido, porque tuvimos consistencia defensiva y llegada a gol en la segunda parte», asegura el preparador español después de repasar el encuentro del sábado en el Bernabéu.«Ese día maniobramos mucho en el medio campo, demasiado en corto y facilitó la presión rival. Se nos echaron encima y nos agobiaron. A pesar de nuestra calidad, nos costó mucho manejar el juego», añade. Pero admite: «Vamos a hacer cambios». Y la solución es abrir el campo con extremos. El técnico es consciente de que se enfrenta a «una final» en la que, además de la clasificación se juega varios récords. Si gana, puede igualar al brasileño João Saldanha como el seleccionador con mejor arranque de la historia. La selección empataría su mejor marca de partidos sin perder, que Javier Clemente situó en 31. «A los récords no les damos tanta importancia como la gente de fuera. Son bonitos, quedan para la historia y te gustan, pero aquí venimos con la idea de, al menos, puntuar y, si podemos, ganar sería lo mejor. Por encima de cualquier récord está el bien colectivo», admite Casillas. El capitán vive su fase de clasificación más cómodo. «Sólo recuerdo así la del Mundial de Corea y Japón, con Camacho», asegura. Pero no cree que esta generación sea mejor que otras. «Hay un grupo muy fuerte, unido, que juega muy bien», dice.