Un juez de la Audiencia Nacional apoya la huelga porque tememos ser el próximo juez Tirado

El juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco ha defendido el derecho de los magistrados a hacer huelga si no son atendidas las reivindicaciones que han planteado las asociaciones de jueces ante el Ministerio de Justicia porque "tememos ser el próximo juez Tirado".
En declaraciones a Efe, Velasco, titular del juzgado central de instrucción número 6 de la Audiencia Nacional, ha recordado por ello al ministro Mariano Fernández Bermejo que la reivindicación económica "no es la única y va en el último lugar".
"Se trata de recuperar la dignidad para la profesión con más medios modernos y más jueces para toda España", ha explicado el magistrado, el único de los seis jueces de instrucción de la Audiencia Nacional que se ha pronunciado a favor de la huelga "como medida final"si el Ministerio no da respuesta a los siete objetivos que reclaman las asociaciones para mejorar los juzgados.
En relación con la demanda de más medios materiales y humanos, ha advertido además de que "en momentos de crisis se incrementa también el trabajo en los juzgados de lo mercantil y civil e, incluso, en lo penal, porque aumenta la delincuencia".
Ha negado además que los jueces estén "politizando la situación"y ha recordado que todo ha surgido a raíz del "caso Mari Luz".
La cuestión, ha destacado, es que los jueces "tememos ser el próximo juez (Rafael) Tirado", magistrado sancionado al pago de una multa de 1.500 euros por no ejecutar una sentencia por la que fue condenado el presunto asesino de la pequeña Mari Luz.
En el anuncio de huelga, según Velasco, también ha influido "la manera tan decepcionante de elegir al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) sin dar opción a los independientes y que no ha satisfecho tampoco a los asociados".
Además le preocupa que desde el Ministerio se haya propuesto suprimir el sistema de oposición para el nombramiento de jueces y se vaya ahora a "elegirles a dedo", así como que se pretenda endurecer el régimen disciplinario de los jueces cuando, a su entender, "es el más duro de todos los funcionarios".
El resto de sus compañeros en los juzgados de instrucción se oponen a la huelga -anunciada para el 26 de junio de no ser atendidas las reivindicaciones de las asociaciones-, aunque coinciden con Velasco en que existe "un grave problema de medios"que, en el caso de la Audiencia Nacional, "se concreta en la necesidad de especialización de los funcionarios".
Sin embargo creen que esa medida "no es el camino para conseguir algo que es justo y necesario"para "ofrecer un servicio de calidad al ciudadano".
El juez Fernando Grande-Marlaska por su parte ha manifestado que los jueces "tenemos que dedicarnos exclusivamente a nuestra función jurisdiccional, sin actividades complementarias que la comprometan en su eficacia"como sería una huelga.
"Eso -ha observado- nos cargará de razón para exigir más medios materiales y personales, medios que sin duda necesitamos para garantizar un servicio público al ciudadano".