Incendios con mayor número de víctimas menores en los últimos veinte años

El fallecimiento de cuatro hermanos de 3, 5, 8 y 12 años de edad, esta noche a consecuencia de un incendio declarado en un piso en El Vendrell (Tarragona).

El fallecimiento de cuatro hermanos de 3, 5, 8 y 12 años de edad, esta noche a consecuencia de un incendio declarado en un piso en El Vendrell (Tarragona), en el que también hubo cinco heridos de diversa consideración, es uno de los siniestros más graves de este tipo ocurridos en España en las dos últimas décadas.

El último incendio con trágicas consecuencias tuvo lugar el pasado 24 de febrero, cuando fallecieron 6 miembros de una misma familia, y otros cinco resultaron intoxicados. Las víctimas mortales fueron una mujer de 59 años, dos de sus hijas, de 35 y 36 años, y sus tres nietos, de entre 4 y 6 años, al incendiarse una casa rural de la localidad de Tordómar (Burgos), en la que la familia celebraba el cumpleaños de la abuela. Un chispa de chimenea que pudo alcanzar un sofá, fue posible origen de del suceso.

Otro incendio con gran número de fallecidos se registró el 20 de abril de 2008. En este siniestro perecieron seis miembros de una misma familia ( el matrimonio; sus tres hijos: un joven de 25 años, una hija de 18 años, embarazada de 12 semanas y un hijo de 16 años, así como el novio de la chica), al incendiarse su vivienda en Écija (Sevilla), debido a un brasero o un aparato calefactor que quedó encendido.

Anteriormente, el 1 de marzo de 1992, fallecían cuatro niños de edades comprendidas entre los seis meses y los cuatro años, y la abuela de estos, de 57 años, asfixiados al declararse un incendio, causado por un cortocircuito, en su vivienda del municipio de Narón (La Coruña).

Otras cuatro personas, la madre y tres hijos de 11 meses, 4 y 2 años, morían el 1 de febrero de 2000, en el incendio declarado en el interior de la casa prefabricada en la que vivían en Bailén (Jaén).

Asimismo el 13 de octubre de 1995 fallecían también asfixiados tres hermanos, Jerai, de siete meses, Francisco, de dos años, y Jaime, de cuatro años, después de que se produjese un conato de incendio en la habitación en la que estaban, en su domicilio de Guía de Isora (Tenerife).

Dos años después, el 28 de febrero de 1997, tres niñas de dos años, morían en el incendio en la guardería "Dinky", de Vigo (Pontevedra), cuando se encontraban durmiendo en sus cunas.

Otros tres niños, dos hermanos de 6 y 4 años y su primo de 6 años, perecían el 9 de marzo de 2004, como consecuencia del incendio ocurrido en una vivienda en Balaguer (Lleida).

Un año después, el 30 de junio de 2005, otros tres menores de entre cinco y dos años, fallecían tras incendiarse su vivienda en L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona). En el siniestro también resultaron heridas leves una hermana de un año y la madre de los menores, que fueron rescatadas por los bomberos.

Ese mismo año, el 9 de septiembre de 2005, tres jóvenes, de entre 17 y 18 años, fallecían asfixiados por intoxicación de humo en un incendio registrado en una casa deshabitada de Benavente (Zamora).

También el 29 de enero de 2007, morían tres bebés ( dos gemelos de 6 meses y otro de quince meses por inhalación de humo), y otras cinco personas resultaban heridas -entre ellas tres menores- tras un incendio declarado en un domicilio ocupado por una familia ecuatoriana integrada por una madre, siete hijos, una tía y la abuela, en Torrecilla de Alcañiz (Teruel).