Arranca el juicio contra el disidente cubano José Daniel Ferrer

La familia denuncia torturas al opositor, acusado de secuestrar y agredir a un hombre

José Daniel Ferrer ya fue detenido por el régimen cubano durante la campaña de represión de la Primavera Negra de 2003/REUTERS
José Daniel Ferrer ya fue detenido por el régimen cubano durante la campaña de represión de la Primavera Negra de 2003/REUTERSMARIANA BAZOREUTERS

El juicio contra el opositor cubano José Daniel Ferrer, acusado de lesiones y privación de libertad por un supuesto ataque en octubre de 2019, tendrá lugar hoy, según explicó la organización que lidera, la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU). El juicio se ha vuelto un símbolo de la opresión que el régimen mantiene desde hace más de 60 años contra los disidentes. El caso ha tomado carácter internacional. Ferrer, que ya pasó ocho años en prisión tras su arresto en la Primavera Negra de 2003, fue detenido el 1 de octubre en su casa de Santiago de Cuba.

Las autoridades le acusan de dar una paliza y secuestrar a un hombre al que incluso llegó a entrevistar la televisión. La familia acusa a las autoridades de torturar a Ferrer. El régimen, por su parte, asegura que todo forma parte de una «campaña de calumnias» y acusa a EE UU de intentar sacar partido de este mediático caso.

La hermana del activista, Ana Belkis Ferrer, había anunciado en sus redes sociales que “la farsa judicial" se llevaría a cabo hoy en el Tribunal Municipal de Santiago de Cuba”. La mujer de Ferrer, Nelva Ortega, ha denunciado al portal 14ymedio que todos los testigos que preveía llevar la defensa han recibido amenazas.

El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) ha asegurado en un comunicado que la Fiscalía pedirá un total de nueve años de cárcel para Ferrer: uno por el delito de lesiones y ocho por el de privación de libertad. La organización ha instado al Servicio Europeo de Acción Exterior y a los Estados miembro de la UE a enviar observadores al proceso.

Nuevas fricciones con EE UU

Entretanto, el ministro de Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, envió un mensaje al secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo -uno de los más críticos en este proceso- en el cual le invita a preocuparse por los seguros médicos, los pobres y los migrantes en EE UU. En el texto denuncia que a Pompeo no le importa la situación de derechos humanos en Cuba. Finalmente las relaciones continúan congeladas entre las dos orillas. El bloque siguen, más vigente que nunca, con varias empresas sancionadas recientemente por negociar con los cubanos. Aunque la UE abrió las puertas al dialogo y al comercio, las tímidas reformas acometidas dentro del Congreso y la cúpula de poder no hacen prever que algo realmente cambien en la isla. Y menos en materia de derechos humanos. Ferrer podría ser el próximo mártir.