“No me cure”: La niña de 7 años que quiere morir para que sus padres dejen de pegarle

La menor ingresó en estado crítico, con una hemorragia interna, quemaduras por todo el cuerpo y signos de agresión sexual

“Quiero morir… no quiero volver con mis padres para que sigan pegándome”. Los médicos no salían de su asombro al escuchar a Yatziri “Yaz”, de 7 años, que acababa de ingresar en el Hospital del IMSS “La Margarita” de Puebla (México) con una hemorragia interna, un pulmón colapsado, marcas de quemaduras en la espalda, quemaduras de cigarrillos en los brazos y las manos y signos de agresión sexual.

La menor está en estado crítico desde que ingresó el 21 de agosto. Un vecino le salvó la vida. Al ver las agresiones, la recogió y la trasladó al hospital. Yatziri, apenas sin fuerzas, tuvo la energía de dirigirse a los médicos para que la dejaran ir, pero ellos están trabajando a destajo para tratar de salvarla. De momento, la han llevado a quirófano varias veces pero sigue en estado crítico. Además, de la hemorragia interna, los cirujanos tuvieron que hacer un injerto en las quemaduras en las nalgas que eran tan graves que “destruyeron parte del músculo”. Ahora, está postrada en la cama, intubada¡, debatiéndose entre la vida y la muerte.

No era la primera vez que Yaz sufría agresiones y abusos. Es más, su presencia en el hospital era frecuente. En enero, fue agredida sexualmente por su tío, que huyó y todavía no ha sido detenido. Según los informes, el tío del niño está prófugo tras ser acusado de agredir sexualmente al niño. En abril fue operada por daños en el intestino y dos meses antes ya había sido ingresada con cortes en las piernas.

Los padres de la menor, Rafael N. y Alejandra N., fueron detenidos el pasado 3 de septiembre acusados de violencia familiar y abandono infantil.

Entre el segundo y el tercer ingreso de Yaz en el hospital, en el mes de junio, murió su hermana Mitzi, de 3 años. El fallecimiento no levantó sospechas y determinaron que se produjo por una asfixia accidental, pero los investigadores trabajan ahora para determinar si realmente fue accidental o provocada como sospechan.

Frida Guerrera, una activista por los derechos de la mujer, está haciendo campaña para que se estudie si la madre de Yaz está implicada o es víctima de violencia doméstica y que no había hecho nada porque temía por su vida. “Si las autoridades de Puebla hubieran hecho su trabajo desde enero, que fue el primer momento en que hubo indicios de que la niña había sufrido violencia sexual, la niña no estaría ahora en el hospital y Mitzi (su hermana pequeña) no estaría muerta”, dijo Guerrera. “Por supuesto que hay responsabilidad institucional en esto”, añadió.