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Defensa

Detenido un piloto de F-35 de la Fuerza Aérea de EE UU acusado de espiar para China durante años

Un oficial de la USAF con acceso a los secretos del caza más avanzado de Occidente fue arrestado por presuntamente haber filtrado información clasificada a los servicios de inteligencia chinos

Un caza F-35 de la US Air Force
Un caza F-35 de la US Air ForceLoockheed Martin

Las autoridades federales de Estados Unidos han detenido a un piloto de la Fuerza Aérea con habilitación para operar cazas F-35 Lightning II, acusado de haber transmitido información clasificada a agentes vinculados al Gobierno de China. El arresto, confirmado por fuentes del Departamento de Justicia, representa una de las brechas de seguridad más graves en la historia reciente del programa de aviación militar más caro del mundo.

Según la investigación, el oficial habría proporcionado datos técnicos relativos a sistemas de sensores, capacidades de sigilo y procedimientos operativos del F-35 a cambio de compensaciones económicas canalizadas a través de intermediarios. No es la primera vez que China logra acceder a secretos del F-35: una familia de origen chino ya fue condenada por un caso de espionaje similar.

Acceso a los secretos más sensibles

El F-35 es el eje del poder aéreo occidental. Trece naciones aliadas operan o han contratado el aparato, y cualquier filtración compromete no solo a Estados Unidos sino a toda la red de defensa de la OTAN y el Indo-Pacífico. Los datos a los que un piloto cualificado tiene acceso incluyen frecuencias radar, perfiles de emisiones y tácticas de combate clasificadas.

El caso recuerda al del mecánico de la Armada condenado por vender secretos militares a China por apenas 12.000 dólares. Aquel episodio ya demostró la vulnerabilidad del personal militar estadounidense ante las redes de captación de la inteligencia china, que operan con paciencia y recursos prácticamente ilimitados.

Consecuencias para el programa F-35

La detención podría tener implicaciones de alcance global. Los países socios del programa F-35 exigirán garantías de que los protocolos de seguridad se han reforzado antes de seguir compartiendo información operativa con Washington. El incidente también reaviva el debate sobre la contrainteligencia dentro de las Fuerzas Armadas estadounidenses.

Pekín, por su parte, ha negado cualquier implicación. Sin embargo, los expertos señalan que el patrón se repite: China lleva años ejecutando una estrategia sistemática de captación de personal militar y de defensa occidental para acelerar el desarrollo de sus propios programas de armamento, incluyendo el caza furtivo J-20.

El caso ha sido asignado a un tribunal federal y el acusado se enfrenta a cargos que podrían acarrear cadena perpetua por espionaje en tiempo de paz.

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