Política

Caso Snowden

EE UU estableció una base en Brasil para espiar a ciudadanos y empresas

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Varios viajeros, en el aeropuerto ruso donde permanece Snowden
Varios viajeros, en el aeropuerto ruso donde permanece Snowdenlarazon

El diario brasileño «O Globo», en colaboración con el británico «The Guardian», aseguró ayer que ha tenido acceso a documentos «recolectados» por el ex espía estadounidense Edward Snowden que confirman el espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) a ciudadanos y empresas brasileñas en la última década. El rotativo detalla que para la pesquisa, la NSA utilizó el programa de vigilancia electrónica Fairview y que Brasil aparece como prioridad del espionaje en el tráfico de telefonía y datos, junto a otros países como China, Rusia, Irán y Pakistán. Además, se explica cómo la NSA llevó a cabo esta vigilancia indiscriminada: para ampliar su radio de acción, la agencia buscó aliarse con socios corporativos «capaces de facilitarle el acceso a las comunicaciones internacionales». Tras ese trabajo conjunto con una gran empresa de telecomunicaciones estadounidense (cuyo nombre no queda claro en los documentos de Snowden), ésta se alía a su vez con un servicio de telecomunicaciones local. De este modo, tiene acceso a las redes de comunicaciones locales.

El Gobierno brasileño no tardó en pedir explicaciones a EE UU por estas prácticas. El ministro de Exteriores, Antonio Patriota, explicó que la Embajada de Brasil en Washington ha solicitado formalmente una explicación a las autoridades estadounidenses, así como al embajador estadounidense en Brasilia, Thomas Shannon. «El Gobierno brasileño ha recibido con grave preocupación la noticia de que las comunicaciones electrónicas y las conexiones telefónicas de ciudadanos brasileños estarían siendo objeto de espionaje por órganos de inteligencia americanos», dijo Patriota. También apuntó que Brasil planteará en la Organización de las Naciones Unidas la necesidad de establecer unas normas claras de comportamiento a los países en cuanto a la privacidad de las comunicaciones de los ciudadanos y la preservación de la soberanía de los estados se refiere. También pedirá a la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), con sede en Ginebra, que se perfeccionen las reglas multilaterales sobre la seguridad de las telecomunicaciones. Además, el ministro brasileño de Comunicaciones, Paulo Bernardo, señaló que si en el espionaje participaron empresas de Brasil, esto configuraría un crimen, conforme a la legislación de este país suramericano.

«Puedo confirmar que hemos hablado con funcionarios brasileños sobre estas alegaciones. Planeamos continuar nuestro diálogo con ellos a través de los canales diplomáticos normales, pero esas son conversaciones que por supuesto mantendremos en privado», indicó Jen Psaki, portavoz del Departamento de Estado.