El «asesino de Facebook» se suicida tras una persecución policial en EE UU

El conocido como “asesino de Facebook” fue hallado muerto en Erie (Pensilvania, EEUU) tras una breve persecución policial, informó hoy la policía estatal de Pensilvania

El conocido como “asesino de Facebook” fue hallado muerto en Erie (Pensilvania, EEUU) tras una breve persecución policial, informó hoy la policía estatal de Pensilvania.

El conocido como “asesino de Facebook” fue hallado muerto en Erie (Pensilvania, EEUU) tras una breve persecución policial, informó hoy la policía estatal de Pensilvania.

Steve Stephens, que el domingo mató en Cleveland (Ohio) de un disparo a un anciano que eligió al azar y subió el vídeo del asesinato a Facebook, fue hallado muerto en su vehículo con una herida fatal de bala.

Las fuerzas de seguridad federales y de varios estados comenzaron el domingo a buscar a Stephens, ante el temor de que siguiera matando como prometió en otro vídeo de Facebook posterior al asesinato.

“Steve Stephens fue detectado esta mañana por miembros de la Policía Estatal de Pensilvania en el condado de Erie. Tras una breve persecución, Stephens se suicidó de un disparo”, indicó la Policía estatal de Pensilvania en la red social Twitter.

La Policía de Erie confirmó que Stephens fue hallado en el mismo Ford Fusion blanco en el que emprendió su huida el domingo, tras matar a Robert Godwin, de 74 años, a quien eligió supuestamente al azar.

Las fuerzas de seguridad de cinco estados, incluido Pensilvania, estaban en alerta y contaban con la ayuda del Buró Federal de Investigación (FBI), que había prometido una recompensa de 50.000 dólares por información que ayudara a la captura.

La prioridad de las fuerzas de seguridad y del FBI era que el sospechoso no siguiera matando, como aseguró que haría en otros vídeos que subió a la red social de Facebook tras el asesinato.

Las autoridades pidieron al público estar alerta y ponerse en contacto con las fuerzas del orden ante la posibilidad de dar con Stephens, cuyas fotos se han distribuido en la prensa, junto con la descripción y matrícula del vehículo que conducía en el momento del asesinato, un Ford Fusion color blanco.

Stephens subió a Facebook un vídeo en el que acababa ayer de un tiro con la vida de Robert Godwin, un hombre de 74 años, a quien eligió supuestamente al azar, mientras que en otros vídeos en la red social aseguraba haber matado a 15 personas e iba a seguir con los asesinatos debido a un despecho amoroso.

Sobre las alegaciones del individuo de que había cometido otros asesinatos, el responsable policial indicó que los investigadores no han encontrado evidencias que apunten a que ese extremo sea cierto. “No hemos detectado que haya más víctimas”, aseguró.

Stephens, de 37 años y vecino de Cleveland, había escrito en su cuenta de Facebook antes del asesinato que quería matar y en sus mensajes culpaba a su exnovia, que identifica como Joy Lane, de las atrocidades que planeaba cometer.

En el vídeo, retirado por Facebook podía verse cómo Stephens va en su vehículo diciendo “encuéntrame a alguien que voy a matar, este tipo aquí mismo, este tipo viejo”.

Acto seguido, se baja del coche y le dice a Godwin, que en esos momentos paseaba tranquilamente por el barrio de Glenville, que pronuncie el nombre “Joy Lane”, nombre de la supuesta exnovia del asesino, porque “ella es la razón de lo que está a punto” de pasarle.

Pese a la confusión de la víctima, que intenta explicarle que no sabe de qué le está hablando, Stephens le dispara a corta distancia y lo mata en el acto.

La supuesta exnovia del sospechoso está colaborando con las autoridades y se encuentra bajo custodia policial por miedo a que el sospechoso intente dar con ella.

La exnovia envió hoy un mensaje a una cadena de televisión local en el que confirmaba que había mantenido una relación con el fugitivo, y que este se portó bien con él y con su familia.

“Estuvimos en una relación durante varios años. Siento todo lo que ha pasado”, indicó a la emisora local de CBS.

La madre del sospechoso, Maggie Green, aseguró al canal CNN que vio el sábado a Stephens, empleado en un centro de ayuda psicológica, y este le dijo que sería un “milagro” si se volvían a encontrar.

“Él dijo que era la última vez que lo iba a ver”, comentó la madre, a quien la conversación le produjo una gran confusión.

Stephens había mostrado en Facebook su intención de seguir matando e indicios de problemas mentales, así como una gran sangre fría a la hora de exponer su plan.