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El gobierno Argentino impone un cepo al dólar para evitar la fuga de capitales

Argentina se asoma de nuevo "al abismo", lo mira todavía de lejos, solo se asoma, como un recuerdo del pasado oscuro, donde “los buitres sobrevolaba” el país en busca de carroña. Dicen que en “el gigante andino” las crisis son cíclicas, “una maldición” que regresa cada diez años. Los argentinos miran al cielo pero también a los cajeros, con escepticismo. Todo es posible en uno de los Estados más inestables del Planeta.

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“Los fantasmas” del default volvieron pero por “capítulos”. “Destellos” que evocan “la tragedia”, que “cercena” los cimientos “débiles” de un “Imperio marchito” que los peronistas esperan volver a tomar. La Casas Rosada se “derrumba”. “Una patata caliente” que la dupla peronista conformada por Alberto Fernández y Cristina Kirchner tendrá que lidiar, a su manera, con fórmulas poco ortodoxas. Controles de cambio, cepos, subvenciones y congelamientos de tarifas. Se trata de devolver “la plata” a los bolsillos de las clases bajas pero también de las clases medias, las más desfavorecidas del gobierno actual del presidente, Mauricio Macri, quien tiene todas las de perder de cara a las presidenciales del 27 de octubre.

A través de un decreto de necesidad y urgencia publicado ayer se estableció que a partir del hoy se requerirá autorización previa para la compra de dólares —con distinción entre instituciones, empresas y pequeños ahorristas—, se obligará a las exportadoras a liquidar divisas y se permitirá a las empresas pagar impuestos con títulos públicos.

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El decreto (609/2019) establece que el Banco Central deberá autorizar la compra de moneda extranjera y las transferencias al exterior en función de las condiciones vigentes en el mercado cambiario.

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Desde fuentes oficiales, aclararon que nadie está limitado para extraer dólares de sus cuentas, ni personas físicas ni jurídicas. No hay ningún impedimento al comercio exterior ni restricciones sobre viajes.

Sin embargo, las personas físicas (individuos) podrán comprar como máximo de USD 10.000 por mes. Se requerirá conformidad previa a las compras que superen ese monto. Y podrán realizarse transferencias de fondos de cuentas al exterior hasta de USD 10.000 por persona por mes. No se restringe la extracción, por tanto. En conclusión quien tiene dólares podrá, por ahora, optar a ellos, pero quien quiera comprarlos, cambiándolos por pesos tendrá limitaciones. Una medida que si bien está dirigida a sectores menores tendrá consecuencias en los mercados y sobre todo, en la depreciación del peso, ya de por si, devaluado. El dólar subirá y por ende, la inflación. El tiempo se agota.