El Gobierno está «indeciso» ante la posibilidad de solicitar a la ONU el despliegue de una fuerza de paz

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El Gobierno de Malí está "indeciso"ante la posibilidad de solicitar al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que autorice el despliegue de una fuerza de paz para garantizar la estabilidad en el norte del país, una vez expulsados los islamistas, según ha informado el subsecretario general de la ONU, Jan Eliasson. Los ministros de Defensa de la UE no han logrado desatascar los medios que faltan todavía para poder lanzar su misión para entrenar y reestructurar al Ejército maliense.

"Todavía no tenemos la luz verde del Gobierno de Malí para una misión de pacificación", ha dicho Eliasson, al tiempo que ha confiado en que, "a pesar de su indecisión, la tendencia nos lleve en esa dirección", dado que muchos países apoyan la medida.

No obstante, el 'número dos' de la organización internacional ha subrayado que los 'cascos azules' solamente podrán llegar a Malí, cuando haya concluido la "fase de combate", según ha informado la cadena británica BBC.

Por otro lado, el Consejo de Seguridad autorizó el pasado mes de diciembre la creación de la AFISMA, una fuerza internacional dotada con unos 3.000 efectivos que se desplegará el próximo mes de septiembre para ayudar a las tropas malienses a expulsar a los grupos islamistas del norte.

No obstante, el jefe de Operaciones de Pacificación de la ONU, Hervé Ladsous, ha detallado que en unas tres semanas el Consejo de Seguridad podría autorizar el despliegue en Malí de una fuerza de paz dotada con unos 6.000 efectivos.

"Creo que el Consejo de Seguridad aprobará una resolución en las próximas dos o tres semanas y entonces podremos avanzar hacia el despliegue completo", ha dicho Ladsous desde la capital irlandesa, en declaraciones a la agencia de noticias Reuters.

Interrogado sobre los detalles, ha subrayado que el despliegue se llevará a cabo "en el momento adecuado", aunque ha apuntado que, seguramente, será posible antes del 31 de julio, cuando está previsto que Malí celebre elecciones generales.

Además, ha señalado que, aunque la previsión inicial es de 6.000 efectivos, el tamaño y las funciones de la fuerza de paz dependerán del número y de las tareas que finalmente asuman las tropas africanas que se encuentran 'in situ'.

No obstante, ha recordado que el despliegue de una fuerza de paz requiere el consentimiento expreso de las autoridades nacionales y, según han revelado diplomáticos europeos, el Gobierno maliense es reacio porque teme que ello desemboque en la secesión del norte.

"Se trata simplemente de persuadir a las autoridades malienses de que la fuerza de paz de la ONU es el mejor camino a seguir y que el caso de Sudán (que el 9 de julio de 2011 perdió el sur) es muy diferente del suyo", ha dicho uno de los diplomáticos europeos.

LA UE NO LOGRA COMPLETAR "EL PROCESO DE GENERACION DE FUERZAS"

Mientras tanto, los ministros de Defensa de la UE no han logrado desatascar los medios necesarios para poder lanzar su misión de entrenamiento.

"Todavía necesitamos completar el proceso de generación de fuerzas", ha confirmado el vicesecretario general del Servicio Europeo de Acción Exterior, Maciej Popowski, en rueda de prensa al término de la reunión informal de dos días de los ministros de Defensa europeos en Dublín, a la que no ha asistido el ministro español, Pedro Morenés, quien se encuentra de gira en Indonesia y Australia.

Con todo, Popowski ha insistido en el lanzamiento "inminente"de la misión y ha confiado en que el entrenamiento sobre el terreno de los soldados malienses pueda comenzar "como previsto, a principios de abril".

Una vez que haya luz verde formal de la misión, algo que sólo ocurrirá cuando se recaben los dos helicópteros medicalizados necesarios según han confirmado a Europa Press fuentes europeas, la misión comenzará a asesorar también al Estado Mayor maliense en cuestiones que van desde el mando y control, al respecto de los Derechos Humanos y la protección de civiles en conflicto, tratamiento de presos, comunicaciones y logística.

El jefe de la misión de entrenamiento de la UE, general francés Franois Lecointre, confía en que Bélgica transfiera los dos helicópteros medicalizados que aportó para apoyar la intervención francesa y su operación Serval a la misión de entrenamiento europeo para poder lanzarla, según han explicado a Europa Press fuentes europeas.

La misión espera contar con 200 instructores, una fuerza de protección de 150 efectivos --la mayor parte los aportará Francia, aunque República Checa se ha mostrado dispuesta a enviar 30 efectivos para proteger el cuartel general de la misión en Bamako, según fuentes europeas-- y otros 150 efectivos repartidos entre el cuartel general y en Kulikoró, donde se llevará a cabo el entrenamiento.

El presidente del Comité Militar de la UE, general francés Patrick de Roussiers, ha dejado claro por su parte que preparar misiones de este tipo "lleva algún tiempo"y ha insistido en la necesidad de hacer ajustes después de que algunos Estados miembros hayan ofrecido contribuciones o capacidades en las mismas áreas para la misión.

Un total de 16 países y Noruega han anunciado su intención de participar en la misión, incluidos Francia, España, Alemania, Reino Unido e Italia. España ya ha avanzado que aportará hasta 50 instructores para la misión.

En todo caso, ha admitido que puede hacer "una evolución"en las contribuciones de los diferentes países con intención en participar en la misión, con mandato de 15 meses, al reconocer que "probablemente también habrá rotación a mitad de plazo".

Por su parte, el ministro de Defensa irlandés, Alan Shatter, ha informado de que Irlanda y Reino Unido enviarán un equipo conjunto para la misión de entrenamiento de la UE en Malí que liderarán las fuerzas británicas. Reino Unido aportará 18 efectivos e Irlanda, ocho.