Política

El partido antiinmigración, Demócratas Suecos, tercera fuerza y árbitro de la política sueca

El líder del partido antiinmigración Demócratas Suecos, Jimmie Akesson, se ha felicitado por el vertiginoso ascenso de la formación (13 por ciento, según proyecciones de voto) y ha destacado que ahora podrán apoyar a un partido en el gobierno para garantizar la gobernabilidad.

"Vamos a ser un poderoso apoyo. No pueden detenernos", ha afirmado Akesson en declaraciones a la televisión pública sueca, SVT, al tiempo que ha afirmado que los demás partidos no podrán impedir que ejerzan esa influencia.

Akesson se refiere a las declaraciones de los líderes de izquierda y derecha, que descartan cualquier colaboración parlamentaria con su partido, considerado de extrema derecha.

El líder de los Demócratas Suecos ha argumentado que la única forma de que los demás partidos les despojen de cualquier influencia sería un pacto entre el Partido Socialdemócrata y el Partido Moderado del primer ministro saliente, Fredrik Reinfeldt, algo que "no va a pasar".

Precisamente Reinfeldt ha anunciado tras conocerse los resultados su dimisión como primer ministro y que abandonará la dirección del Partido Moderado en primavera. Además, ha asegurado que no será candidato a primer ministro.

"Han sido unos años fantásticos en los que la Alianza ha asumido la responsabilidad de gobernar Suecia. Espero que el viaje continúe, pero será sin mi participación", ha afirmado en comparecencia pública.

Según las proyecciones basadas en voto real publicadas por la televisión pública sueca, STV, el bloque liderado por el Partido Socialdemócrata sumaría un 43,8 por ciento (160 de los 349 asientos del Riksdag o Parlamento), mientras que el que encabeza el primer ministro, Fredrik Reinfeldt, reuniría el 39 por ciento de los votos (142 escaños). Fuera de ambos bloques está el partido antiinmigración Demócratas Suecos, que subiría 7 puntos con respecto a las últimas elecciones, hasta el 13 por ciento (47 diputados).

Según esta proyección, quedaría finalmente fuera del Parlamento la Iniciativa Feminista, que sumaría un 3,2 por ciento de los votos, por debajo del 4 por ciento mínimo para obtener representación según la legislación electoral sueca. Las feministas podrían haber dado la llave del Gobierno a los socialdemócratas de haber obtenido representación.

En concreto, el vencedor de las elecciones sería el Partido Socialdemócrata (31,2 por ciento), seguido por Los Verdes (6,8 por ciento) y por el Partido de la Izquierda (5,7 por ciento).

En la coalición de derecha, el más votado es el Partido Moderado de Reinfeldt (23,1 por ciento), seguido del Partido del Centro (6,1 por ciento), el Partido Popular Liberal (5,4 por ciento) y el Partido Cristianodemócrata (4,5 por ciento).

Con este escenario, la política sueca se ve avocado a un escenario "a la italiana", muy dividido y con ninguna coalición con los votos suficientes para formar un gobierno estable, lo que obligaría a pactar con Demócratas Suecos o a convocar nuevas elecciones.