El presidente de Chipre y el líder turcochipriota se comprometen a reunificar la isla este año

El presidente de Chipre, Nicos Anastasiades (izda), y el líder de los turcochipriotas, Mustafá Akinci (dcha), se reúnen con el secretario general de Naciones Unidas en el marco de la 46 edición de la reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos
El presidente de Chipre, Nicos Anastasiades (izda), y el líder de los turcochipriotas, Mustafá Akinci (dcha), se reúnen con el secretario general de Naciones Unidas en el marco de la 46 edición de la reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos

Con un simbólico apretón de manos el presidente chipriota, Nicos Anastasiades, y el líder turcochipriota, Mustafa Akinci, han sellado en Davos su compromiso para suscribir un acuerdo que les permita reunificar la isla mediterránea este año. Un objetivo que esperan alcanzar con el apoyo económico de la comunidad internacional.

Durante una histórica comparecencia conjunta en el Foro Económico Mundial, los líderes chipriotas han destacado su intención de construir un puente de paz entre Europa y Oriente Próximo.

"En un tiempo en el que Europa está sufriendo una profunda crisis, vinculada con los trágicos eventos desarrollados en los territorios colindantes a Chipre, tanto Mustafa como yo estamos trabajando incansablemente para reunificar nuestro país", ha afirmado Anastasiades.

En este sentido, el presidente del Foro Económico Mundial, Klaus Schwab, ha descrito a Chipre como "un rayo de esperanza donde Oriente Próximo se encuentra con Occidente". No obstante, aunque se espera que el acuerdo esté cerrado para finales de 2016, el enviado especial de la ONU para la región y líder del programa de seguridad del Foro Económico Mundial, Espen Barth Eide, ha afirmado que aún queda por acordar el 10 por ciento del acuerdo restante, "el más difícil".

Como han señalado Anastasiades y Akinci, todavía quedan temas calientes por tratar, como la organización territorial de la isla, la devolución de propiedades o la asignación de compensaciones que, según el presidente chipriota requerirían millones de euros en ayuda internacional. En una entrevista con Reuters, Anastasiades también ha comentado sus expectativas por que Reino Unido devuelva el territorio chipriota sobre el que tiene asentadas algunas de sus bases militares.

El líder turcochipriota ha señalado que tanto él como Anastasiades, de la misma generación, representan la última esperanza para reunificar la isla. La generación que les sigue ha nacido conociendo la división.

En esta ocasión, el clima político de la región es más propenso a un pacto. En una cita concertada, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, ha celebrado un desayuno con ambos dirigentes junto con el vicepresidente estadounidense, Joe Biden, que también les ha ofrecido su apoyo.

Además, las conversaciones de paz han adquirido un fuerte impulso tras el descubrimiento de un yacimiento de gas natural en la costa chipriota, cuya explotación se vería enormemente facilitada en caso de producirse un acuerdo entre las partes enfrentadas.

"Con esta solución, los nuevos yacimientos de hidrocarburos en el Mediterráneo actuarán como una fuente de paz y cooperación más que como un elemento de conflicto y tensión", ha afirmado Akinci.

Chipre está dividida en dos desde que Turquía enviase en 1974 a sus tropas al norte tras un breve golpe de Estado de los grecochipriotas, partidarios de la anexión a Grecia. Como consecuencia, en la actualidad hay dos estados, la República de Chipre en el sur, reconocida internacionalmente, y la República Turca de Chipre Norte (RTCN), solo reconocida por el Gobierno turco. Desde el año pasado, los presidentes de ambas regiones están negociando un posible acuerdo que ponga fin al conflicto.

Aunque en el año 2004 la parte grecochipriota rechazó el plan de pacificación propuesto por Naciones Unidas, altos cargos de la ONU y de Europa se muestran optimistas con respecto a las conversaciones de paz. Reuters/EP