Maduro anula el partido de Leopoldo López y veta a la MUD

El presidente de Venezuela presenta su lema de campaña, «Juntos Podemos Más», en clara referencia al partido de Pablo Iglesias

Protesta en Caracas de los seguidores de la coalición opositora
Protesta en Caracas de los seguidores de la coalición opositora

El presidente de Venezuela presenta su lema de campaña, «Juntos Podemos Más», en clara referencia al partido de Pablo Iglesias.

El chavismo allana el camino, lo amolda a su medida, sin obstáculos de cara a las presidenciales que se celebrarán en tan solo unos meses. El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela ordenó ayer al Consejo Nacional Electoral (CNE) excluir a la alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) del proceso de validación de papeletas electorales que se realizará este fin de semana. «Se ordena al CNE la exclusión de la MUD en el proceso de renovación convocado, en razón de que su conformación obedece a la agrupación de diversas organizaciones políticas ya renovadas y otras pendientes de renovación que podrán participar en el proceso electoral de carácter nacional», reza la sentencia de la Sala Constitucional. El máximo tribunal del país caribeño alega que permitir la validación de la tarjeta unitaria de la MUD va en contra «de la prohibición de la doble militancia». Además, La autoridad electoral anunció también la anulación del partido Voluntad Popular, liderado por el preso político Leopoldo López, y que, por lo tanto, queda fuera de los comicios presidenciales. La sentencia autoriza al Poder Electoral a reprogramar durante seis meses la reinscripción de partidos, incluida la coalición. La oficialista Asamblea Constituyente que rige en el país, adelantó las presidenciales, habitualmente realizadas en diciembre, para el 30 de abril a más tardar.

Horas antes, la rectora electoral Tania D’ Amelio informaba que los opositores no podrían validar su tarjeta unitaria en siete estados del país, donde se interpuso una querella penal contra la MUD, por falsificación de firmas cuando solicitaron el referéndum revocatorio en 2016. Cuando la MUD «entregó las primeras firmas habían personas fallecidas, menores de edad, personas que estaban en interdicción», algo por lo que el chavismo introdujo una demanda en tribunales sin que hasta ahora haya una sentencia definitivamente firme sobre el caso. Esta demanda impidió que la oposición usara su tarjeta unitaria en la elección de gobernadores del pasado 15 de octubre en los siete estados donde fueron interpuestos los recursos judiciales. Una de las principales estratagemas utilizadas por el régimen para dividir a la oposición y confundir al electorado.

La MUD ya inscribió su tarjeta en el proceso, y varias de las formaciones que la integran habían llamado a acudir a estas elecciones que se realizan por una orden de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), un ente no reconocido por la oposición y por buena parte de la comunidad internacional. Otros partidos prefieren no presentarse, ante lo que consideran «otra farsa» del régimen. Las formaciones de Henrique Capriles y Leopoldo López ya habían anunciado que no validarían su tarjeta, sin embargo llamaron a los venezolanos a renovar la de la MUD, para lo que se requiere el apoyo del 0,5 % del censo electoral en, al menos, 12 de los 23 estados del país. Esta es otra de las trampas utilizadas por el gobierno de Nicolás Maduro. Los partidos que no se presentaron en las pasadas elecciones regionales, tendrán que validarse de nuevo recolectado firmas. «Como cabe esperar habrá pocas mesas y el proceso se realizará en un tiempo record», aclara a LA RAZÓN, Pérez Rico, analista de la universidad Católica.

El TSJ retrasó por seis meses el proceso de renovación. La tarjeta de la MUD es la más votada en la historia electoral venezolana, a raíz del triunfo opositor en los comicios parlamentarios de 2015. « En cualquier caso finalmente, el Gobierno se quitó la careta. Con esta demanda todavía sin sentencia, la MUD no podrá presentarse. Otros partidos quedarán inhabilitados tras el proceso de recogidas de firmas. Los rivales incómodos serán apartados. A la oposición sólo que le queda reagruparse, nombrar un partido de los ya existentes y reglamentados, como «buque insignia», y elegir cuanto antes, un candidato.

Maduro gana terreno, empezó la campaña. De hecho, ayer el mandatario presentó rodeado de acólitos su eslogan presidencial con un claro guiño al partido de Pablo Iglesias, con quien mantiene reconocidos vínculos. «Juntos Podemos Más. Nicolás Maduro Presidente», reza el lema oficialista, muy similar a Unidos Podemos, la sinergia entre Izquierda Unida y Podemos que concurrió a las últimas elecciones generales de España. Es más, los colores utilizados en el cartel venezolano son prácticamente copiados del la formación liderada por Iglesias y Garzón en el que el morado es el protagonista. También juegan con una letra multicolor. La «O» en forma de corazón en el caso de Podemos y la «M» de Maduro en la versión venezolana.