Israel pone entre rejas a su primer ex jefe de Gobierno

Ehud Olmert, primer ministro entre 2006 y 2009, ingresa en la cárcel por corrupción urbanísitica cuando era alcalde de Jerusalén

Un guardia en la puerta de la cárcel en la que ha ingresado Olmert
Un guardia en la puerta de la cárcel en la que ha ingresado Olmert

Ehud Olmert, primer ministro entre 2006 y 2009, ingresa en la cárcel por corrupción urbanísitica cuando era alcalde de Jerusalén

A las 10 de la mañana al cruzar el portón de la cárcel Maasyahu, hasta donde le habían acompañado sus guardaespaldas, Ehud Olmert hizo ayer historia. Se convirtió en el primer ex jefe de Gobierno israelí en entrar en prisión, siete años después de que aparecieran las primeras informaciones sobre una trama de corrupción urbanística en Jerusalén. En diciembre fue declarado culpable de dos casos ocurridos cuando era alcalde de la capital y condenado a 19 meses de cárcel. Olmert comenzó ayer a cumplir sentencia.

Fue una jornada triste en Israel, aunque sirvió para demostrar la prevalencia del Estado de Derecho y la igualdad de todos los ciudadanos ante la Ley. Horas antes de salir de su casa en dirección a Maasyahu, difundió un vídeo en el que, con rostro serio y voz débil, admitió haber cometido errores «por algunos de los cuales estoy pagando hoy, un precio demasiado alto», pero volvió a desmentir que haya aceptado sobornos. «Acepto con pesadumbre la sentencia. Nadie está por encima de la ley», asevera Olmert. Reitera la postura que mantuvo antes, durante y después del juicio: nunca aceptó sobornos y que sus errores «no han tenido naturaleza criminal».

Es más. Olmert da incluso a entender que quedó envuelto en una «bola de nieve jurídica» de grandes proporciones y sugiere que consideraciones «no relacionadas solamente a la Ley» incidieron en su procesamiento. Deja caer la posibilidad de que haya habido un error en su enjuiciamiento. «Esta mañana, entraré a prisión a cumplir mi sentencia», dice el ex jefe de Gobierno al inicio del vídeo. «Mis guardias de la unidad de protección de dignatarios me escoltarán hasta allí y los guardias del Servicio Penitenciario me cuidarán. Como primer ministro, tuve a mi cargo la responsabilidad suprema de proteger a los ciudadanos de Israel y hoy soy yo quien será encerrado detrás de las rejas», agregó. El tiempo en prisión permanecerá en el pabellón 10, donde estará aislado del resto de los presos, dada su condición de ex primer ministro –una persona que tuvo acceso a los máximos secretos del Estado– lo coloca en una situación singular. Cabe recordar que en la misma prisión, en el sector destinado a gente observante de la religión, está el ex presidente israelí Moshe Katzav, condenado por violación y acoso sexual. Pero la figura de un primer ministro es considerada más delicada todavía, porque se trata de quien tuvo las riendas ejecutivas de la labor del Gobierno. Al entrar a Maasyahu y presentar su cédula para confirmar su identificación, fue trasladado al pabellón 10, se le fotografió para el carné de preso, se le tomaron huellas digitales, recibió el uniforme y tuvo una entrevista con una asistente social y un oficial del Servicio Penitenciario. Ahora, comenzó su nueva rutina, que incluirá horarios estrictos, comienzo de la jornada a las 5:30 y permanencia en la celda desde las diez de la noche.

La caída de un líder

- «El caso Hollyland»

En marzo de 2014, fue hallado culpable de percibir comisiones y sobornos para acelerar un proyecto de promoción inmobiliaria conocido como Hollyland en Jerusalén. Las irregularidades se cometieron en la etapa de Olmert como alcalde de la capital y como ministro de Industria.

- Cobro de mordidas

Le acusan de tráfico de influencias por recibir dinero de un multimillonario norteamericano. El proceso todavía sigue abierto y podría acarrearle otros ocho meses.