Fillon apela al «frente republicano» contra Le Pen

Los escándalos dejan fuera de la batalla por el Elíseo al candidato de la derecha. El comunista Mélenchon rehúsa pedir el voto por Macron

Francois Fillon tras conocer su derrota
Francois Fillon tras conocer su derrota

Presagiando una noche triste, en el cuartel parisino de Los Republicanos el ambiente languidecía desde última hora de la tarde. «Esto va a ser duro», repetían algunos militantes al aparecer los primeros sondeos que coincidían en dejar eliminado a François Fillon. El candidato conservador comparecía temprano para dejar claras desde el principio sus intenciones: «El extremismo sólo traerá desgracia a Francia. Votaré por Macron». Tajante y sin dejar espacio a las ambigüedades que en ocasiones han tenido algunos dirigentes de Los Republicanos en algunas de las últimas citas con las urnas. «No tenemos otra opción más que votar contra la extrema derecha», ha insistido Fillon, que ha asegurado que el Frente Nacional de Le Pen «es conocido por su violencia y su intolerancia» y su programa «llevaría al país a la quiebra y a Europa al caos».

Fillon, imputado por el caso del presunto empleo ficticio de su mujer y dos de sus hijos que ha marcado la campaña del conservador, volvió a hacer referencia a las dificultades que ha afrontado en esta carrera electoral por los «obstáculos demasiado numerosos y demasiado crueles» que ha dicho soportar, añadiendo que «algún día se conocerá la verdad sobre estas elecciones», evocando de nuevo la teoría de un complot montado desde el Elíseo con la colaboración de los medios de comunicación y la Justicia.

Su rival en las primarias de la derecha, Alain Juppé, ha llamado al voto en el mismo sentido. «Sin dudarlo, apoyo a Macron en su duelo contra el FN, que conduciría a Francia al desastre. Pido a los franceses que hagan lo mismo», señaló en su cuenta de Twitter.

Sin embargo, la derrota de Fillon vuelve a abrir las grietas del partido conservador. Algunos dirigentes del partido como Rachida Dati o Jean François Copé expresaron sus críticas a la «histórica derrota» de su formación a los pocos minutos de conocerse la eliminación de Fillon.

Dividida y fragmentada para acudir a la primera la vuelta, la izquierda persiste ahora con diferentes posturas de cara a la segunda vuelta. Aunque el candidato socialista Benoit Hamon fue uno de los primeros en llamar al voto por Emmanuel Macron, no toda la izquierda lo acompañará. En el campo del líder izquierdista, Jean-Luc Mélenchon criticaba la elección que los franceses tendrán que hacer en la segunda vuelta y ha optado por no dar consigna de voto por ninguno de los dos. El izquierdista ha señalado que «no tiene ningún mandato para expresarse en lugar de sus electores» para justificar su posición. El candidato de la Francia Insumisa señalaba al cierre de esta edición que «acepatará los resultados oficiales sean los que sean» y mandaba un mensaje a los suyos, felicitándose por unos resultados históricos para la izquierda radical, pero insuficientes para colarse en la segunda vuelta presidencial. «Espero que permanezcamos unidos en los desafíos que a partir de ahora se nos presentan», ha sentenciado el izquierdista.

Los ecologistas, socios de François Hollande en buena parte del quinquenio, mantendrán la línea de votar contra el Frente Nacional. Cécile Douflot, ex ministra ecologista del primer Gobierno de Hollande, pidió durante la tarde el voto por Macron. Algunos ministros del Ejecutivo socialista tan carismáticos como la ex titular de Justicia Christiane Taubira expresaron sus intenciones en el mismo sentido. También lo ha hecho la alcaldesa de Lille, Martine Aubry, uno de los pesos pesados del Partido Socialista que disputó a Hollande la candidatura en 2012.

Los otros pequeños candidatos de izquierda anticapitalista como Philippe Poutou o la candidata comunista Nathalie Artaud no pedirán al voto por el aspirante socioliberal y privilegiarán el voto en blanco de cara al próximo 7 de mayo en la segunda vuelta.